La documentación de OpenAI anticipa un importante cambio para los GPT personalizados: Free, Go, Plus y Pro perderán la creación y publicación de nuevos asistentes, aunque los ya existentes seguirán funcionando.
Los GPT personalizados, una de las funciones que permitió convertir ChatGPT en un asistente especializado sin necesidad de programar, afrontan un cambio de rumbo importante. Según la documentación facilitada por OpenAI, las cuentas personales de ChatGPT dejarán de poder crear y publicar nuevos GPT, una posibilidad que quedará concentrada en los espacios de trabajo Business, Enterprise y Edu.
Pero hay una precisión fundamental: OpenAI no está anunciando la desaparición inmediata de los GPT personalizados existentes. Los usuarios podrán seguir utilizando los que ya existen y, según las condiciones de su plan y permisos, continuar editando aquellos que hubieran creado anteriormente.
La medida supone, por tanto, el cierre de la creación de nuevos GPT para las cuentas personales, no el apagado completo de la plataforma de GPTs.
Actualización importante: la documentación oficial consultada en la web de OpenAI presenta actualmente información que no coincide por completo con el texto aportado inicialmente. Otras páginas oficiales todavía describen la creación y publicación de GPTs según el plan. Por ello, el cambio debe presentarse como una modificación reflejada en documentación de OpenAI, evitando afirmar que todos los GPT desaparecerán.
Qué son los GPT personalizados y por qué este cambio importa
Los GPTs personalizados son versiones de ChatGPT configuradas para realizar tareas específicas. El creador puede proporcionar instrucciones, documentación propia y determinadas herramientas para convertir el chatbot generalista en un asistente especializado.
Un GPT puede estar preparado, por ejemplo, para redactar contenidos con unas reglas editoriales determinadas, trabajar con documentación empresarial, analizar información, consultar Internet o conectarse con servicios externos.
OpenAI los define como versiones de ChatGPT configuradas para un propósito concreto y capaces de combinar instrucciones, conocimiento y funcionalidades seleccionadas.
La gran ventaja era que cualquier usuario compatible podía construir uno mediante una interfaz gráfica, sin tener que desarrollar desde cero una aplicación basada en una API.
De ahí la trascendencia del cambio recogido en la documentación facilitada: la creación de estos asistentes dejaría de ser una herramienta disponible para nuevas construcciones en las cuentas personales, incluidas las suscripciones de pago Plus y Pro.
Free, Go, Plus y Pro: qué cambia
Según el texto actualizado proporcionado por OpenAI, «New GPT creation and publishing are not available on personal ChatGPT accounts, including Free, Go, Plus, and Pro«.
Esto supone que Free, Go, Plus y Pro quedan agrupados bajo la consideración de cuentas personales a efectos de creación de nuevos GPT.
El cambio afecta especialmente a los usuarios de Plus y Pro que utilizaban estas suscripciones no solamente para conversar con ChatGPT, sino también para construir sus propios asistentes especializados.
La distinción pasa a estar entre cuentas personales y espacios de trabajo administrados, en lugar de limitarse simplemente a usuarios gratuitos y de pago.
Los GPT que ya existen no desaparecen
Este es probablemente el punto que más confusión puede provocar.
Los GPT personalizados existentes seguirán estando disponibles para su utilización. La documentación proporcionada indica además que los usuarios podrán continuar editando los GPT creados anteriormente cuando su plan y sus permisos se lo permitan.
Por tanto, no sería correcto afirmar que OpenAI «elimina los GPT personalizados».
Lo que desaparece para las cuentas personales es, según el texto aportado, la posibilidad de crear y publicar nuevos GPT.
La propia documentación general de OpenAI continúa describiendo los GPT como accesibles para los usuarios de ChatGPT. Los usuarios que hayan iniciado sesión pueden utilizar aquellos GPT públicos o compartidos a los que tengan acceso.
Business, Enterprise y Edu conservarán la creación de GPT
El constructor seguirá teniendo especial protagonismo dentro de las organizaciones.
Los usuarios pertenecientes a espacios de trabajo Business, Enterprise y Edu podrán crear, modificar y publicar GPT siempre que las políticas y permisos establecidos por su organización lo permitan.
En los entornos administrados, además, la empresa o institución puede controlar cuestiones relacionadas con acceso, colaboración, publicación, permisos y gobernanza.
Esto apunta hacia una orientación progresivamente más empresarial de una herramienta que originalmente adquirió enorme visibilidad como sistema abierto de personalización de ChatGPT.
Qué puede incorporar actualmente un GPT personalizado
La tecnología no desaparece. De hecho, los GPT siguen ofreciendo un grado considerable de configuración.
Un creador puede determinar el nombre, descripción e iniciadores de conversación, además de establecer instrucciones permanentes que condicionan la forma en que responde el asistente.
También existe la posibilidad de incorporar archivos como fuente de conocimiento. Según la documentación proporcionada, un GPT admite hasta 20 archivos, con un máximo de 512 MB por archivo.
A ello se suman diferentes capacidades, cuya disponibilidad puede depender de la cuenta y del entorno de trabajo.
Entre ellas se encuentran búsqueda web, generación de imágenes, análisis de datos, aplicaciones y acciones capaces de conectarse con API externas.
Precisamente las acciones han convertido algunos GPT personalizados en algo más parecido a pequeñas aplicaciones especializadas que a simples instrucciones guardadas.
Documentación oficial de OpenAI sobre creación y edición de GPTs
La GPT Store tampoco significa que todos puedan seguir publicando
Otra consecuencia relevante afecta al concepto de GPT Store, el escaparate desde el que los usuarios pueden descubrir asistentes creados para diferentes finalidades.
OpenAI mantiene documentación específica para compartir y publicar GPTs. La disponibilidad depende del plan, los permisos y, cuando se trata de espacios administrados, de las políticas establecidas por la organización.
Los GPT públicos pueden incorporar nombre, icono, descripción, categoría, capacidades, iniciadores de conversación y datos relacionados con el creador.
Para publicar públicamente también pueden existir requisitos adicionales. Por ejemplo, determinados GPT que emplean acciones necesitan una política de privacidad válida, mientras que el creador puede tener que completar los requisitos de su perfil.
OpenAI también ha jubilado varios modelos utilizados por los GPT
El cambio llega además después de otra transformación relevante dentro de ChatGPT.
El 13 de febrero de 2026, OpenAI retiró de ChatGPT GPT-4o, GPT-4.1, GPT-4.1 mini, o4-mini y GPT-5 Instant y Thinking, aunque la compañía aclaró que esta decisión no modificaba su disponibilidad mediante API en los mismos términos.
Los GPT personalizados tampoco quedaron abandonados por utilizar un modelo antiguo.
OpenAI explicó que los GPT configurados con modelos retirados migrarían automáticamente hacia el equivalente disponible más próximo, evitando que el propietario tuviera que reconstruirlos únicamente por la desaparición del modelo seleccionado originalmente.
Es una diferencia importante: una cosa es retirar determinados modelos de ChatGPT y otra eliminar los GPT personalizados.
Un giro que afecta especialmente a creadores y profesionales
La decisión puede tener especial impacto entre profesionales que habían convertido los GPT personalizados en una herramienta cotidiana.
Consultores, profesores, desarrolladores, periodistas, investigadores, abogados o pequeñas empresas podían construir asistentes con instrucciones persistentes y documentación especializada sin desarrollar una aplicación independiente.
Para ellos, el principal interrogante será qué ocurrirá a largo plazo con los GPT previamente creados.
Por ahora, según la documentación proporcionada, no existe un anuncio de eliminación de esos GPT existentes. Continúan disponibles y pueden seguir utilizándose.
La diferencia es decisiva: quien ya construyó uno puede conservarlo; quien quiera crear uno nuevo desde una cuenta personal se encontrará con la nueva restricción descrita por OpenAI.
La personalización de ChatGPT entra en una nueva etapa
El movimiento también revela una evolución en la estrategia de producto. Los GPT nacieron como una fórmula relativamente sencilla para que los usuarios transformasen ChatGPT en herramientas especializadas y pudieran distribuirlas mediante enlaces o la GPT Store.
Ahora, la creación avanzada parece adquirir un peso mayor dentro de entornos profesionales y organizativos administrados.
OpenAI mantiene, además, controles específicos para que las organizaciones decidan qué GPT pueden utilizar sus empleados y qué posibilidades de distribución están permitidas.
La incógnita será determinar si esta reorganización supone simplemente una redefinición del constructor de GPT o el comienzo de una transición hacia otras fórmulas de personalización dentro de ChatGPT.
Lo que sí permite afirmar la documentación aportada es que los GPT personalizados no desaparecen de golpe: el cambio afecta a la creación y publicación de nuevos GPT desde cuentas personales, mientras los asistentes existentes permanecen disponibles.
Para quienes durante los últimos años construyeron una biblioteca de asistentes especializados, esa diferencia no es menor.
