El puertorriqueño Óscar Collazo defendió con éxito sus cinturones del peso mínimo de la AMB y la OMB tras imponerse con claridad al mexicano Jesús Haro en el Honda Center de Anaheim, California, en una pelea que terminó antes del séptimo asalto tras la intervención de la esquina del retador.
Collazo controla la pelea desde el primer momento
La defensa de Óscar Collazo dejó pocas dudas sobre la superioridad del campeón. Desde los primeros compases del combate, el puertorriqueño marcó el ritmo y controló la distancia, administrando el enfrentamiento con tranquilidad y sin asumir riesgos innecesarios.
Lejos de buscar una resolución precipitada, Collazo optó por un plan de desgaste progresivo, acumulando golpes con paciencia y trabajando especialmente los ataques al cuerpo, una estrategia que comenzó a pasar factura al retador mexicano.
Mientras avanzaban los asaltos, el campeón mantuvo el control del combate, conectando con mayor frecuencia y neutralizando cualquier intento ofensivo de Jesús Haro.
El castigo obliga a la esquina de Haro a detener la pelea
El momento decisivo llegó en el sexto asalto, cuando la presión constante de Collazo y una serie de golpes claros comenzaron a provocar un castigo evidente sobre el púgil mexicano.
Tras ese round, y ante el desgaste acumulado, la esquina de Haro tomó la decisión de detener el combate antes del inicio del séptimo asalto, evitando así que el castigo continuara.
La decisión confirmó lo que ya se veía sobre el ring: Collazo había controlado la pelea de principio a fin, mostrando su superioridad técnica y táctica en la división mínima.
Collazo mantiene su invicto y refuerza su dominio
Con esta victoria, Óscar Collazo mantiene su condición de invicto, elevando su récord profesional a 14 victorias, 11 de ellas por nocaut.
Por su parte, Jesús Haro queda con un registro de 13 triunfos y 4 derrotas, con 2 nocauts en su carrera.
El triunfo reafirma a Collazo como uno de los nombres dominantes del peso mínimo, una categoría donde el puertorriqueño continúa consolidando su reinado tras sumar otra defensa exitosa de sus títulos mundiales.
De cara al futuro, el campeón podría enfrentarse a retadores obligatorios o posibles combates de unificación, en un escenario que podría definir quién domina realmente una de las divisiones más técnicas del boxeo.
