La propuesta del sector turístico gallego para “especializar” los aeropuertos de Galicia ha desatado una nueva polémica. Lo que se presentaba como una estrategia de coordinación entre terminales ha terminado por abrir un debate incómodo: la posibilidad de que el aeropuerto de A Coruña pierda una parte sustancial de su tráfico si se reduce su enfoque hacia el turismo vacacional.
Los datos oficiales de AENA desmontan parte del argumento del Clúster de Turismo de Galicia, presidido por Cesáreo Pardal, al evidenciar que el 42% de los pasajeros de Alvedro viajan por ocio, un perfil que la propuesta pretende redirigir hacia Santiago.
Los datos de AENA que contradicen el plan de especialización
Según las cifras de 2025, el aeropuerto de A Coruña registró 1,3 millones de pasajeros, con la siguiente distribución:
- 42% viajes de ocio (vacaciones)
- 28% viajes de negocios
- 22% visitas a familiares o amigos
- 8% otros motivos
Estos datos colocan en cuestión la idea de convertir Alvedro en un aeropuerto principalmente “corporativo”, como plantea el Clúster, ya que casi la mitad del tráfico real depende del turismo vacacional.
Además, de esos 1,3 millones de viajeros, aproximadamente 1,2 millones fueron nacionales, frente a solo 127 800 internacionales, lo que evidencia una fuerte dependencia del mercado interno.
Un modelo aeroportuario gallego en plena tensión política
El debate sobre los tres aeropuertos gallegos —A Coruña, Vigo y Santiago— parecía haber quedado aparcado, pero la nueva propuesta ha reabierto la confrontación política y territorial.
La idea del Clúster plantea:
- A Coruña (Alvedro) → foco en viajes de negocios
- Vigo (Peinador) → refuerzo mixto con peso corporativo
- Santiago (Lavacolla) → concentración del turismo vacacional
Sin embargo, el propio análisis de AENA contradice esta segmentación rígida, ya que los aeropuertos no presentan perfiles tan estancos.
Reacciones políticas: rechazo a la “especialización forzada”
La alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, ha rechazado frontalmente la propuesta, defendiendo que el modelo debe basarse en la coordinación y no en la competencia interna:
“No se trata de especializar aeropuertos, sino de coordinar. Hay que captar líneas aéreas y ser competitivos globalmente”.
Rey insiste en que el debate sobre la necesidad de tres aeropuertos en Galicia está “superado”, aunque la realidad política demuestra que sigue muy vivo.
El PP y el BNG reactivan el choque institucional sobre Alvedro
La controversia también ha llegado al plano parlamentario.
El BNG llevará al pleno una moción sobre Alvedro para que sea la Xunta quien financie el mapa de rutas, con el objetivo de “liberar al Ayuntamiento de una competencia que no le corresponde”.
Por su parte, el Partido Popular ha reaccionado con una enmienda que propone lo contrario: que sea el Ayuntamiento quien licite los contratos de promoción turística, tanto si existe un fondo común autonómico como si no.
Este choque evidencia la falta de una estrategia unificada en Galicia, donde cada administración parece defender su propio modelo sin consenso real.
Alvedro: un aeropuerto más turístico de lo que se quiere reconocer
Lejos de la narrativa de “aeropuerto de negocios”, los datos revelan que A Coruña mantiene un fuerte componente turístico:
- 22% de pasajeros viajan para ver familia o amigos (el más alto de Galicia)
- AENA destaca la ciudad como destino turístico por la Torre de Hércules, el Paseo Marítimo y la imagen de la “Ciudad de Cristal”
- El sector de cruceros refuerza su atractivo turístico
Esto refuerza la tesis de que el aeropuerto tiene un perfil híbrido, difícil de encasillar en una sola categoría.
Voz del sector: advertencia sobre perder pasajeros
El portavoz de la plataforma Alberto Maroto ha sido claro:
“Las infraestructuras están al servicio del ciudadano. Si se potencia la conectividad, el tráfico de ocio crecerá aún más”.
Desde esta perspectiva, limitar rutas o redirigir demanda podría ser contraproducente y provocar una pérdida de competitividad frente a otros aeropuertos españoles.
Conclusión: ¿planificación o fragmentación del sistema aéreo gallego?
El debate abierto por el Clúster de Turismo pone sobre la mesa una cuestión de fondo: ¿debe Galicia redistribuir su tráfico aéreo o potenciar cada aeropuerto sin restricciones artificiales?
Los datos de AENA sugieren que la realidad es más compleja que cualquier modelo teórico de especialización.
Mientras tanto, la falta de consenso político y territorial mantiene abierto un conflicto que afecta directamente a la conectividad, el turismo y la economía de toda la comunidad.
¿Estamos ante una estrategia de modernización aeroportuaria o ante un nuevo episodio de fragmentación institucional en Galicia?

