El gobierno municipal de Inés Rey estrenará un sistema de parcelas reservadas en la playa de Riazor para San Xoán. La medida busca reducir residuos, pero abre el debate sobre el control de un espacio público durante una de las fiestas más multitudinarias de Galicia.
Lo que está ocurriendo en A Coruña podría marcar un antes y un después en la organización de las celebraciones de San Xoán. El Ayuntamiento ha decidido implantar por primera vez un sistema de parcelas reservadas en la playa de Riazor, una iniciativa que pretende mejorar la limpieza y reducir los conflictos derivados de la ocupación del arenal durante la noche más emblemática del calendario festivo coruñés.
La medida, presentada por la alcaldesa Inés Rey, nace con carácter experimental, pero ya ha generado preguntas entre numerosos ciudadanos sobre hasta qué punto la Administración debe intervenir en la gestión de un espacio público tradicionalmente utilizado de forma libre por los asistentes.
El Concello reservará 50 parcelas para grupos organizados
El Ayuntamiento habilitará 50 parcelas con capacidad para 10 personas cada una, situadas entre la zona de las Esclavas y el Playa Club.
Según explicó la alcaldesa, estos espacios podrán ser solicitados por entidades y asociaciones con CIF a través de la sede electrónica municipal. La adjudicación se realizará por orden de entrada de las solicitudes.
El único requisito exigido será que los beneficiarios de cada parcela se responsabilicen de dejar la zona completamente limpia una vez finalizada la celebración.
Desde el gobierno local sostienen que el objetivo principal es mejorar la gestión de residuos y evitar los problemas que cada año se producen por la ocupación de espacios en la playa.
Una prueba piloto que podría ampliarse en los próximos años
El Ejecutivo municipal ha definido la iniciativa como un “proyecto piloto”. Si los resultados son positivos, el modelo podría ampliarse en futuras ediciones de San Xoán.
La decisión llega en un contexto en el que la limpieza posterior a la fiesta se ha convertido en uno de los principales desafíos logísticos para la ciudad. Miles de personas se concentran cada año en los arenales coruñeses, dejando tras de sí toneladas de residuos que obligan a desplegar un importante dispositivo de limpieza.
Sin embargo, algunos vecinos ya se preguntan si este sistema puede derivar en una organización excesivamente burocratizada de una celebración que históricamente ha estado vinculada a la espontaneidad y a la participación popular.
120 toneladas de madera y un amplio dispositivo de limpieza
El Concello también confirmó que distribuirá 120 toneladas de madera a partir de las 19.00 horas del día de San Xoán.
La madera será repartida en 14 puntos diferentes de los arenales de la ciudad y será la única autorizada para las tradicionales hogueras.
Además, el Ayuntamiento reforzará:
- Los servicios de transporte público.
- La instalación de contenedores adicionales.
- Los equipos de recogida de residuos.
- Los dispositivos de seguridad y atención ciudadana.
La intención es que las playas puedan reabrirse al público al día siguiente en las mejores condiciones posibles.
Campañas de concienciación y puntos violeta
Como en años anteriores, la programación incluirá campañas de sensibilización dirigidas a fomentar comportamientos cívicos durante la celebración.
El dispositivo contará también con puntos violeta, destinados a la prevención y atención de posibles casos de violencia sexual o machista.
Asimismo, el Ayuntamiento colaborará con organizaciones vinculadas al sector del ocio nocturno para promover conductas responsables durante la fiesta.
Entre las iniciativas previstas figura también la realización de sorteos y acciones de participación para incentivar que los asistentes recojan sus residuos antes de abandonar las playas.
Alberto Vázquez firma el cartel oficial de San Xoán
La presentación de las novedades estuvo acompañada por el ilustrador y cineasta Alberto Vázquez, autor del cartel oficial de San Xoán 2026.
La imagen tiene como protagonista una cabeza de sardina, símbolo tradicional de estas fiestas, reinterpretada como una montaña o formación rocosa.
La obra incorpora además referencias visuales al fuego, la playa, el paseo marítimo y la Torre de Hércules, uno de los emblemas más reconocibles de A Coruña.
Champi Muros y las redes sociales, aliados de la campaña municipal
El humorista Santiago Caamaño, conocido popularmente como Champi Muros, participará en la campaña de concienciación impulsada por el Ayuntamiento.
El creador de contenido colaborará en vídeos promocionales orientados a transmitir la idea de que es posible disfrutar de la fiesta sin abandonar residuos en el entorno.
También participará la influencer Paula Vilaboy, conocida en redes sociales como Blondie Muser, con acciones destinadas a viralizar mensajes de civismo mediante fotografías y vídeos publicados por los propios asistentes.
Música, tradición y protagonismo gallego en la programación
Las actividades comenzarán el próximo 17 de junio con la Ruada das Xoubas, una propuesta cultural que recorrerá distintos barrios de la ciudad con espectáculos dirigidos a todos los públicos.
El plato fuerte llegará el 23 de junio en el muelle de Batería, donde el Ayuntamiento prepara una romería musical con marcado carácter gallego.
La programación incluirá:
- Caamaño&Ameixeiras, a las 22.00 horas.
- Xoel López, a partir de la medianoche.
El artista coruñés aprovechará la cita para presentar temas de su nuevo trabajo discográfico, “Oniria Popular”, además de repasar algunos de los grandes éxitos de su trayectoria.
Un experimento que abre debate sobre la gestión del espacio público
La implantación de parcelas reservadas representa una de las principales novedades organizativas de los últimos años en San Xoán.
Mientras el gobierno municipal defiende que la medida permitirá mejorar la limpieza y reducir conflictos, la iniciativa también plantea un debate de fondo sobre el equilibrio entre organización institucional y libertad de uso de los espacios públicos durante las grandes celebraciones populares.
La experiencia de este año servirá para comprobar si el modelo logra realmente su objetivo o si, por el contrario, termina generando nuevas controversias entre los ciudadanos.
