Lo que debía ser una renovación ejemplar del patrimonio histórico gallego se ha convertido en un nuevo foco de incertidumbre institucional. Las obras en la Torre de Hércules avanzan a medias, mientras crecen las dudas legales y administrativas.
Obras reanudadas… pero solo a medias
Las intervenciones en la Torre de Hércules han retomado su actividad este miércoles tras más de un mes de parálisis, aunque lo han hecho de forma parcial.
Actualmente, solo han comenzado los trabajos de acondicionamiento de senderos dentro del Espacio Natural de Interés Local (ENIL), mientras que las actuaciones estructurales en la zona arqueológica siguen completamente paralizadas.
Desde el Ayuntamiento de A Coruña aseguran que este bloqueo administrativo se resolverá “en los próximos días”, aunque no existe una fecha concreta ni garantías claras, lo que alimenta la incertidumbre sobre el futuro del proyecto.
Un plan millonario bajo sospecha
El proyecto global contempla cuatro fases de intervención con una inversión cercana al millón de euros, financiado en gran parte con fondos europeos Next Generation.
El objetivo oficial:
- Mejorar la accesibilidad
- Aumentar la seguridad
- Revalorizar el entorno natural
- Optimizar la eficiencia energética del monumento
Sin embargo, la ejecución está lejos de ser modélica. El parón en la zona arqueológica —clave para preservar el valor histórico del faro romano— ha puesto en evidencia posibles fallos graves en la tramitación administrativa.
El origen del conflicto: permisos en entredicho
La paralización se produjo tras detectarse dudas sobre la validez de las autorizaciones en el llamado “lote 3”, que incluye:
- Mantenimiento estructural
- Tratamiento del gas radón
- Mejora de accesibilidad con nuevas rampas
Desde la Xunta se reconoció la necesidad de verificar los permisos, lo que obligó a detener los trabajos.
Este episodio vuelve a abrir el debate sobre la gestión del patrimonio histórico en España, especialmente cuando intervienen múltiples administraciones sin coordinación efectiva.
Acusaciones de ilegalidad: un aviso contundente
La polémica se intensificó tras la intervención del arqueólogo José María Bello, exjefe de Arqueología de la Xunta y figura clave en excavaciones anteriores del monumento.
En un escrito dirigido al Ayuntamiento, denunció:
- “Posible nulidad de pleno derecho” en los acuerdos
- Irregularidades en la tramitación
- Riesgo de responsabilidades institucionales y personales
Además, lanzó acusaciones especialmente graves:
- La adjudicación se habría realizado ignorando advertencias de ICOMOS-España
- Se habría producido una “reiterada denegación de información pública”
- Recordó que el Estado es el titular del monumento, por lo que debería autorizar cualquier intervención
Estas declaraciones sitúan el proyecto en una zona gris legal que podría derivar en consecuencias mucho más serias.
Turismo reactivado con restricciones
Pese al caos administrativo, la Torre ha reabierto parcialmente al público:
- Visitas reanudadas desde este miércoles
- Venta de entradas presencial y online
- Sistema de acceso limitado “por horas”
Esta reapertura busca contener el impacto turístico, especialmente tras un 2024 en el que el monumento alcanzó 100 000 visitantes, recuperando cifras previas a la pandemia.
Retrasos inevitables y falta de transparencia
Inicialmente, las obras debían finalizar a finales de junio. Sin embargo, el parón en la zona arqueológica hace prever retrasos inevitables.
Más preocupante aún es la sensación de falta de transparencia y control institucional, en un proyecto financiado con dinero europeo y que afecta a un Patrimonio de la Humanidad desde 2009.
Un símbolo histórico atrapado en la burocracia
La situación de la Torre de Hércules refleja un problema más amplio:
la incapacidad de las administraciones para gestionar con rigor el patrimonio nacional, especialmente cuando confluyen intereses políticos, financiación europea y competencias compartidas.
Mientras los senderos avanzan, el corazón histórico del monumento permanece bloqueado.
¿Estamos ante un simple retraso administrativo o frente a un caso más de mala gestión pública que pone en riesgo uno de los símbolos más importantes de España?
