El TJUE dictará este 16 de julio sus primeras sentencias sobre la ley de Amnistía y abrirá una fase decisiva para Puigdemont y el pacto político que sostuvo la investidura de Sánchez.
La ley de Amnistía afronta esta semana una prueba decisiva en Europa. El Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) resolverá el jueves 16 de julio dos cuestiones clave sobre la compatibilidad de la norma con el Derecho comunitario.
Europa pone bajo examen la amnistía de Sánchez
La Gran Sala del TJUE deberá pronunciarse sobre asuntos planteados por la Audiencia Nacional y el Tribunal de Cuentas. En el centro del debate aparecen la amnistía vinculada a delitos de terrorismo y la responsabilidad contable por los gastos del procés.
El fallo tendrá consecuencias jurídicas, pero también un evidente impacto político. La amnistía fue una pieza fundamental de la legislatura de Pedro Sánchez y de sus acuerdos con el independentismo catalán.
Un respaldo europeo sería utilizado por Moncloa como un triunfo frente a las críticas de PP y Vox. Sin embargo, el TJUE no decidirá directamente que Carles Puigdemont pueda regresar inmediatamente a España sin riesgo judicial.
Puigdemont mira a Luxemburgo, pero la última batalla está en España
El gran protagonista político es Carles Puigdemont, que continúa pendiente de la aplicación de la amnistía a su situación por la causa de malversación.
El Tribunal Supremo rechazó amnistiar ese delito en su caso. El Tribunal Constitucional, por su parte, mantiene pendientes los recursos relacionados con esa interpretación y prevé abordar el asunto en septiembre u octubre, después de estudiar el fallo europeo.
Además, el Constitucional rechazó en enero levantar cautelarmente la orden de detención nacional contra Puigdemont.
Por tanto, un fallo favorable en Luxemburgo no significará automáticamente el regreso inmediato del líder de Junts.
El abogado general ya abrió la puerta a un fallo favorable
Las conclusiones del abogado general del TJUE, Dean Spielmann, respaldaron en noviembre de 2025 varios de los principales puntos de la ley, aunque también detectaron aspectos problemáticos en su aplicación.
Su opinión no es vinculante, pero constituye una referencia jurídica relevante antes de la sentencia definitiva.
En Junts domina ahora la prudencia. Después de que la aprobación de la amnistía no provocara el regreso inmediato de Puigdemont, el partido evita dar por cerrado un escenario que todavía depende de los tribunales españoles.
Sánchez también se juega su relación con Junts
La sentencia llega en un momento especialmente delicado para el Gobierno.
Moncloa espera que una resolución favorable pueda facilitar un nuevo acercamiento con Junts, un partido clave para la estabilidad parlamentaria de Sánchez.
Ahí aparece nuevamente la gran sombra política de la amnistía: una ley presentada como instrumento de reconciliación nació después de que Sánchez necesitara los votos independentistas para continuar en La Moncloa.
El jueves, Europa hablará.
Después tendrán que hacerlo el Supremo y el Constitucional.
Y mientras los tribunales deciden, Puigdemont seguirá condicionando desde fuera de España una parte del futuro político de Sánchez.
¿Avalará Europa definitivamente la gran apuesta del Gobierno o abrirá un nuevo frente judicial en una legislatura marcada por los pactos con el independentismo?
