La ‘rider’ española reaparece en la élite internacional con un bronce en los X Games de Aspen 2026, un resultado que refuerza su candidatura olímpica a solo trece días del inicio de los Juegos de Invierno de Milano Cortina.
Bronce de alto valor en el momento clave
La snowboarder catalana Queralt Castellet ha vuelto a subirse a un podio internacional al colgarse la medalla de bronce en los X Games de Aspen 2026, en la exigente prueba de Superpipe. El resultado llega en un momento estratégico: a solo trece días del arranque de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milano Cortina 2026, que se celebran del 6 al 22 de febrero.
Castellet finalizó tercera, solo por detrás de las japonesas Sara Shimizu, que se llevó el oro, y Rise Kudo, plata, confirmando el dominio nipón en la disciplina y el regreso competitivo de la española.
Un impulso anímico antes del gran objetivo
A sus 36 años, Queralt Castellet demuestra que sigue siendo una referencia mundial del snowboard femenino, justo cuando se acerca la cita más importante del ciclo olímpico. Este regreso al podio dispara la motivación de la catalana, que ya sabe lo que es rendir al máximo nivel en unos Juegos.
No en vano, Castellet fue medalla de plata en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pekín 2022, un hito histórico para el deporte español de invierno que ahora busca repetir —o incluso mejorar— en Milano Cortina.
Aspen, escenario de confirmación
Los X Games de Aspen no son una prueba menor. Se trata de una de las competiciones más prestigiosas y exigentes del calendario internacional, donde solo las mejores riders del mundo logran destacar. El bronce confirma que Castellet llega a los Juegos con ritmo, confianza y nivel competitivo, despejando dudas y reforzando su candidatura a pelear por las medallas.
España vuelve a mirar al snowboard
El resultado de Queralt Castellet devuelve al snowboard español al primer plano internacional en vísperas de los Juegos. En un deporte dominado por potencias como Japón y Estados Unidos, la presencia de una española en el podio de Aspen es una señal clara de ambición y competitividad.
¿Será este bronce el preludio de una nueva medalla olímpica para España en Milano Cortina?
