La oposición vecinal y política crece en A Laracha ante el proyecto de una planta de biogás en Soandres. Más de 300 personas abarrotaron la Casa da Cultura en una reunión clave donde el Concello anunció su rechazo frontal a la instalación por posibles daños al patrimonio, al agua y a la calidad de vida.
Asamblea multitudinaria y clima de tensión en A Laracha
Lo que debía ser una sesión informativa terminó convirtiéndose en una muestra clara de rechazo social masivo. La Casa da Cultura de A Laracha se llenó con más de 300 asistentes, en una convocatoria impulsada por el propio Concello, partidos y entidades locales.
El gobierno municipal fue tajante: “rexeitamento de plano ao proxecto da planta”, comprometiéndose a agotar todas las vías administrativas y legales para frenar su construcción.
El proyecto, actualmente en fase de exposición pública, ha encendido las alarmas en la parroquia de Soandres por su posible impacto ambiental y territorial.
Patrimonio en riesgo: la amenaza sobre una mámoa catalogada
Uno de los puntos más polémicos es la afección al patrimonio arqueológico. Según el Concello, en el área prevista para la instalación existe una mámoa catalogada, un elemento funerario prehistórico protegido.
Este hecho ha sido utilizado como uno de los principales argumentos en las alegaciones municipales, que advierten de que la implantación industrial podría suponer una agresión directa al patrimonio histórico gallego, un aspecto especialmente sensible en zonas rurales.
Posibles vertidos al río Anllóns: temor al impacto en el agua
Otro de los focos de preocupación es el riesgo de vertidos contaminantes al río Anllóns, considerado el principal curso fluvial del municipio.
Este río no solo tiene valor ecológico, sino que además actúa como fuente de captación de agua para consumo humano en una parte significativa de los hogares de A Laracha.
El temor a una posible contaminación ha sido uno de los elementos más repetidos por vecinos y técnicos, en un contexto donde la confianza en la supervisión ambiental de la Xunta vuelve a estar bajo escrutinio.
Olores y calidad de vida: el rechazo vecinal crece
Más allá del impacto ambiental, los vecinos también alertan de los olores asociados a la actividad de la planta de biogás, una de las principales preocupaciones en este tipo de instalaciones.
Según se expuso en la reunión, estos efectos podrían afectar de forma directa a la calidad de vida de la población residente, generando molestias constantes en el entorno rural.
Este factor ha sido clave para alimentar un rechazo vecinal que ya se percibe como mayoritario en la zona.
Tramitación autonómica y papel de la Xunta
El proyecto se encuentra actualmente en fase de evaluación ambiental integrada y de impacto ambiental, un procedimiento que depende de la Xunta de Galicia.
Para su aprobación serán necesarios informes de organismos como:
- Augas de Galicia
- Patrimonio
- Saúde Pública
- Medio Rural
- Seguridade Aérea
El Concello ha habilitado un modelo de alegaciones para los vecinos, que podrán presentarlo ante la Dirección Xeral de Calidade Ambiental, incluso mediante registro telemático.
El Concello intensifica su oposición institucional
El gobierno local ha asumido una posición firme, comprometiéndose a bloquear el proyecto por todas las vías legales posibles.
Desde el punto de vista político, esta postura refleja una creciente tensión entre la planificación energética impulsada desde instancias superiores y la resistencia de los municipios rurales, que denuncian la imposición de infraestructuras industriales en su territorio sin suficiente consenso social.
En este caso, A Laracha se ha convertido en un nuevo foco de conflicto entre desarrollo energético y protección del entorno.
