La histórica Torre del Reloj de la Catedral de Santiago de Compostela, conocida popularmente como la Berenguela, afronta una de las intervenciones más ambiciosas de los últimos siglos. La obra, adjudicada por 2,4 millones de euros, estará en manos de una empresa especializada en patrimonio histórico, en un contexto en el que la conservación de monumentos emblemáticos vuelve a situarse en el centro del debate sobre la gestión cultural en España.
Una intervención clave para el futuro del patrimonio compostelano
Lo que está en juego no es una simple reforma estética. Según los planes previstos, la actuación supondrá la mayor reforma interior desde el siglo XVII, cuando intervino Domingo de Andrade, responsable de la configuración barroca actual de la torre.
La intervención llega en un momento especialmente sensible, ya que se espera que las obras se prolonguen durante el Año Santo 2027, una de las citas más relevantes para la ciudad de Santiago de Compostela, con impacto directo en el turismo y la economía local.
Pese a la magnitud de los trabajos, desde el exterior la torre apenas mostrará cambios visibles una vez finalizada la obra, aunque durante el proceso sí será perceptible la presencia de andamiajes y medios auxiliares.
Trycsa y Arrokabe: dos actores clave en la rehabilitación
La ejecución de los trabajos ha sido adjudicada a la empresa Trycsa, con sede en Valladolid y fundada en 1977. Se trata de una compañía con amplia experiencia en rehabilitación de castillos, catedrales y edificios históricos, especialmente en Castilla y León, aunque también con presencia en Galicia.
Su capacidad técnica ha sido determinante en la adjudicación del contrato, destacando factores como:
- Una plantilla fija de 47 profesionales con una antigüedad media de 20 años
- Recursos propios en maquinaria especializada
- Taller propio de carpintería de armar
- Experiencia en intervenciones complejas de cantería, madera y estructuras tradicionales
Junto a ellos trabajará el estudio compostelano Arrokabe, formado por los hermanos Óscar Andrés Quintela e Iván Andrés Quintela, especialistas en estructuras de madera. Su propuesta arquitectónica apuesta por una transformación interior significativa, respetando la esencia histórica del conjunto.
Cambios estructurales: luz, madera y reducción de vibraciones
Uno de los objetivos principales del proyecto es modernizar el interior de la torre sin alterar su apariencia exterior. Para ello, se introducirán forjados ligeros que permitan mejorar la circulación de luz y aire, así como nuevos entablados de madera.
Según los arquitectos, el uso de soluciones en madera no solo responde a criterios estéticos, sino también estructurales, al permitir una mejor adaptación a las características del edificio histórico.
La Berenguela y su campana: una pieza clave del patrimonio
Uno de los elementos más emblemáticos de la intervención será la campana conocida como la Berenguela, una pieza de aproximadamente seis toneladas de peso.
El proyecto contempla:
- La reparación del sistema de golpeo
- La sustitución del sistema de sujeción de acero del siglo XX
- La implantación de una estructura de madera que reduzca vibraciones sobre la fábrica de piedra
Este cambio no es menor: se pretende no solo preservar la integridad estructural del conjunto, sino también recuperar una sonoridad más cercana a la original, respetando el carácter histórico del campanario.
El reloj y otras actuaciones complementarias
Además de la campana, se llevará a cabo la rehabilitación integral del mecanismo del reloj, manteniendo su sistema de accionamiento manual. Este detalle refuerza la apuesta por conservar elementos tradicionales frente a automatizaciones modernas que podrían alterar el funcionamiento histórico del conjunto.
Asimismo, la intervención incluirá trabajos en las cubiertas de varias capillas situadas en el ángulo noroeste del complejo:
- Capilla de la Concepción
- Sancti Spiritus
- San Andrés
Un modelo de conservación que reabre el debate
Este tipo de actuaciones vuelve a poner sobre la mesa una cuestión recurrente: el equilibrio entre conservación patrimonial, inversión pública y gestión eficiente de los recursos. En un contexto económico exigente, la adjudicación de contratos multimillonarios para la rehabilitación de bienes históricos genera debate sobre prioridades, transparencia y criterios técnicos frente a decisiones políticas.
La participación de empresas con trayectoria consolidada como Trycsa refuerza la idea de apostar por especialistas en patrimonio, aunque no faltan voces críticas que cuestionan el coste de estas intervenciones y su impacto real en la ciudadanía.
