Renta, vivienda e impuestos: brecha generacional en España
El Instituto Juan de Mariana publicó en septiembre un informe sobre la brecha generacional en España que destaca la creciente desigualdad económica entre mayores y jóvenes. Desde su lanzamiento, se han revelado nuevos datos que confirman esta asimetría creciente.
La renta neta real, que toma en cuenta el impacto de la propiedad en la economía de los hogares, mostró en 2008 una situación similar entre ocupados y jubilados: los primeros ganaban 16 507 euros y los segundos 15 976 euros. Sin embargo, en 2024, este empate se ha transformado en una disparidad clara: los jubilados ganan 19 711 euros mientras que los ocupados reciben 16 603 euros, ampliando la brecha de aproximadamente 500 a 3 000 euros.
En cuanto a la riqueza, la Encuesta Financiera de las Familias del Banco de España reveló que en 2008, el patrimonio neto de los menores de 35 años era de 74 400 euros, y se redujo a solo 22 900 euros para 2024, lo que representa una disminución cercana al 70%. En contraste, el patrimonio de los mayores de 65 años ha crecido un 81% en el mismo período.
Sobre la tenencia de vivienda, mientras que solo alrededor del 35% de los jóvenes posee un inmueble, esta cifra se eleva al 80% en el grupo de mayores de 65 años. Esto refleja un aumento significativo en la propiedad entre las generaciones mayores en comparación con las más jóvenes.
Finalmente, un estudio de Fedea indica que la carga fiscal también varía por edad: los jóvenes de 20 a 40 años enfrentan un porcentaje de impuestos directos e indirectos de entre 35% y 40% sobre su renta bruta anual, mientras que los contribuyentes mayores de 65 años tienen un porcentaje significativamente más bajo, oscilando entre el 15% y 20%.
Estos datos muestran un panorama de desigualdad creciente que se hace evidente en diversos aspectos de la situación económica de diferentes generaciones en España.

