En una reciente entrevista, Torres compartió que la última vez que se habló con él, estaba disputando el playoff de ascenso a Segunda División con el Nàstic. A pesar de haber tenido ofertas durante el verano, Torres actualmente se encuentra sin equipo, reflexionando sobre qué es lo que más le conviene a este punto de su carrera. Su familia reside en Pamplona, lo que complica su decisión de mudarse para jugar en otro equipo.
«Estoy entrenando y esperando a que llegue una oferta adecuada», comentó Torres. Además, está considerando algunas posibilidades en Irán.
Sobre el partido en Montilivi, Torres recordó sus vivencias del ascenso en 2016: «La alegría, sin duda. En Osasuna, se viven pocas alegrías y el ascenso fue un oasis en mitad del desierto». También destacó la importancia de la afición y la experiencia de celebrar ese triunfo con su gente en Pamplona.
En cuanto a la situación actual de ambos clubes, Torres opina que tanto Osasuna como Girona están bien organizados. Aunque el Girona ha tenido éxito reciente al jugar en Champions, actualmente considera que Osasuna tiene la ventaja de su experiencia en Primera División.
Finalmente, cuando se le preguntó sobre su futuro en el fútbol, Torres expresó su deseo de retirarse jugando en Osasuna, reafirmando su compromiso con el club y su deseo de ayudar en cualquier capacidad al club que le dio tantas alegrías.
