Ryan García asegura que atraviesa su mejor momento físico y mental antes de medirse al campeón welter del CMB, Mario Barrios. El estadounidense no solo promete arrebatarle el título, sino que ya apunta a un futuro choque con Shakur Stevenson, al que desafía abiertamente.
García se reivindica: “Verán mi mejor versión”
A pocos días del combate en Las Vegas, García afirmó que su prioridad es demostrar que está listo para ser campeón mundial. Tras meses marcados por críticas, polémicas y dudas sobre su disciplina, el californiano insiste en que esta vez será diferente.
Según sus propias palabras, los aficionados presenciarán su versión más explosiva:
- Velocidad superior.
- Potencia en ambas manos.
- Golpes “que vienen de todas partes”.
García sostiene que Mario Barrios no podrá anticipar su ritmo ni resistir su presión ofensiva. Confía en que su superioridad atlética marcará la diferencia antes de que la pelea entre en terrenos tácticos.
El factor Joe Goossen y la batalla estratégica
Un elemento llamativo del combate es la presencia de Joe Goossen, exentrenador de García y actual técnico de Barrios. El preparador conoce de primera mano las fortalezas y debilidades del retador.
Sin embargo, García minimiza ese detalle. Asegura que no verá nada sobre el ring que no haya enfrentado antes y que su preparación actual está varios niveles por encima de etapas anteriores.
El mensaje es claro: no teme el plan estratégico del campeón.
Disciplina total y respuesta a las críticas
Uno de los puntos más cuestionados en la carrera reciente de García ha sido su compromiso fuera del ring. Él mismo quiso cerrar ese debate.
Afirmó haber retomado una disciplina estricta en el campamento:
- Dieta controlada.
- Enfoque mental absoluto.
- Entrenamientos intensivos.
Promete que el público verá su mejor estado físico y que cualquier duda sobre su dedicación quedará enterrada tras el combate.
Stevenson en la mira: nuevo objetivo mediático
Más allá de Barrios, García ya calienta el ambiente con otro nombre: Shakur Stevenson. El estadounidense quiere quitarle la etiqueta de “genio del ring” y afirma que ya lo venció en el amateur.
Comparó la percepción actual sobre Stevenson con la que existía en torno a Devin Haney antes de enfrentarlo, sugiriendo que también podría desmontar ese aura de invencibilidad.
Incluso fue más lejos: prometió “humillarlo” si se concreta ese enfrentamiento.
Más que un combate, una declaración de poder
El duelo ante Barrios representa para García algo más que un título. Es la oportunidad de:
- Recuperar credibilidad.
- Confirmar su madurez deportiva.
- Reafirmarse como figura dominante en el boxeo estadounidense.
Si cumple lo que promete, no solo destronará a un campeón, sino que reactivará una carrera que parecía desorientada.
La incógnita es evidente: ¿estamos ante la resurrección definitiva de Ryan García o ante otro capítulo de promesas incumplidas?

