Tres agentes de la Policía Local de Sevilla resultaron lesionados este jueves durante una intervención contra la venta ambulante ilegal en pleno centro de la ciudad. El incidente se produjo en la avenida de la Constitución, a la altura de la calle Santander, una de las zonas más transitadas y turísticas de la capital andaluza.
Según las primeras informaciones, los policías acudieron al lugar tras detectar la presencia de un vendedor ambulante —conocido popularmente como “mantero”— que estaba ejerciendo la venta ilegal en la zona.
Cuando los agentes se aproximaron para intervenir, el individuo se enfrentó a los policías, lo que obligó a los efectivos a emplear la fuerza mínima necesaria para reducirlo.
Durante la actuación, tres agentes sufrieron lesiones de carácter leve, aunque pudieron completar la intervención.
Un detenido y traslado a dependencias policiales
Finalmente, el vendedor ambulante fue reducido y detenido por los agentes. Posteriormente fue trasladado a dependencias policiales, donde permanece a la espera de pasar a disposición judicial.
Los policías implicados pertenecen a la comisaría del distrito Casco Antiguo, que asumió la actuación porque la unidad especializada en la lucha contra la venta ambulante ilegal se encontraba en ese momento atendiendo otro servicio.
Un problema recurrente en zonas turísticas
La venta ambulante ilegal es desde hace años uno de los principales problemas de seguridad y orden público en el centro histórico de Sevilla, especialmente en puntos de gran afluencia turística como la avenida de la Constitución, el entorno de la Catedral o la zona del Archivo de Indias.
Comerciantes y asociaciones del sector llevan tiempo denunciando que esta actividad perjudica al comercio legal y genera conflictos frecuentes con las fuerzas de seguridad.
Un precedente polémico en 2024
No es la primera vez que se produce un incidente relacionado con la venta ambulante en la capital andaluza. En diciembre de 2024, un mantero falleció ahogado en el río Guadalquivir después de lanzarse al agua mientras huía de la Policía.
La investigación judicial concluyó que los agentes no tuvieron responsabilidad alguna en la muerte, archivando el caso tras confirmarse que incluso intentaron salvarle la vida lanzándose al río para rescatarlo.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el delicado equilibrio entre el control del comercio ilegal, la seguridad ciudadana y la presión que sufren los agentes en intervenciones cada vez más tensas en el centro de Sevilla.
