Cuando un equipo decide conceder una base por bolas intencional a Shohei Ohtani, el mensaje es claro: el miedo a su bate pesa más que cualquier otra consideración táctica. Sin embargo, los Arizona Diamondbacks comprobaron este martes que neutralizar al fenómeno japonés no siempre evita el daño.
Aunque los D-backs optaron por quitarle el bate de las manos en un momento decisivo del partido, Ohtani terminó influyendo igualmente en el resultado, participando en una victoria de los Los Angeles Dodgers por 6-5 que volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los jugadores más determinantes de las Grandes Ligas.
Los Diamondbacks evitaron a Ohtani… y acabaron pagándolo
La acción más comentada de la noche llegó en la séptima entrada.
Con un out y un corredor en tercera base, Arizona tomó una decisión que refleja perfectamente el respeto que genera actualmente el japonés: concederle una base por bolas intencional y obligar a otro bateador a asumir la responsabilidad.
La estrategia parecía lógica.
Ohtani ya había castigado al pitcheo rival durante el encuentro y los Diamondbacks no estaban dispuestos a arriesgarse a que conectara otro batazo decisivo.
Sin embargo, la jugada terminó beneficiando a Los Ángeles.
Poco después, Mookie Betts conectó un sencillo productor que permitió anotar a Ohtani, ampliando la ventaja de los Dodgers y generando una carrera que acabaría siendo determinante en el marcador final.
Ohtani volvió a ser una pesadilla para Arizona
La realidad es que el japonés ya había causado estragos mucho antes de recibir el boleto intencional.
En su primer turno abrió el encuentro con un doble hacia el jardín derecho y posteriormente anotó gracias al noveno cuadrangular de la temporada de Freddie Freeman, permitiendo que los Dodgers golpearan primero.
Más tarde volvió a convertirse en protagonista durante la segunda entrada.
Con corredores en circulación, Ohtani conectó una sólida línea al jardín derecho que impulsó dos carreras y posteriormente alcanzó la tercera base para sumar su segundo triple de la temporada.
La actuación confirmó el extraordinario momento ofensivo que atraviesa el japonés.
El mejor Ohtani ha regresado
Después de un inicio de temporada irregular para los estándares que él mismo ha establecido, Shohei Ohtani parece haber recuperado completamente su mejor versión.
Desde el pasado 12 de mayo, fecha en la que realizó ajustes en su mecánica de bateo tras una breve mala racha, sus números han experimentado una transformación espectacular.
En ese período acumula 29 hits en 69 turnos al bate, para un impresionante promedio de .420, además de registrar 13 extrabases.
Las cifras contrastan radicalmente con su rendimiento en los 38 partidos anteriores, cuando apenas bateó para .233, evidenciando la magnitud de su recuperación ofensiva.
El problema de caminar a Ohtani: detrás vienen más estrellas
La decisión de Arizona también puso de manifiesto uno de los mayores problemas que enfrentan los rivales de los Dodgers.
Incluso cuando logran evitar a Ohtani, todavía deben enfrentarse a una alineación repleta de figuras capaces de decidir partidos.
Jugadores como Mookie Betts o Freddie Freeman convierten cualquier estrategia defensiva en un auténtico rompecabezas para los lanzadores rivales.
La jugada de la séptima entrada es un ejemplo perfecto: evitar a Ohtani parecía la opción más segura, pero el castigo terminó llegando igualmente.
Los Dodgers mantienen su poder ofensivo
La victoria por 6-5 permitió a Los Ángeles reaccionar después de la derrota sufrida la noche anterior frente a Arizona.
La ofensiva respondió desde el primer inning y encontró en Ohtani al principal motor de una actuación colectiva que volvió a mostrar el enorme potencial de la franquicia angelina.
Aunque los relevistas permitieron una reacción tardía de los Diamondbacks, los Dodgers conservaron la ventaja suficiente para cerrar un triunfo importante en una temporada donde cada victoria cuenta en la lucha por el liderato.
Ohtani vuelve a infundir miedo en toda la MLB
La base por bolas intencional concedida por Arizona fue mucho más que una simple decisión táctica.
Representó la confirmación de algo que los lanzadores de las Grandes Ligas conocen perfectamente: Shohei Ohtani vuelve a estar en modo dominante.
Cuando los equipos prefieren regalarle una base antes que lanzarle, significa que el japonés ha recuperado el nivel que lo convirtió en uno de los jugadores más temidos del planeta.
Y para preocupación de sus rivales, todo apunta a que apenas está comenzando.
