La Supercopa de España, que se celebra anualmente en Arabia Saudí, se convierte en un evento clave para evaluar el rendimiento y el futuro inmediato de los clubes participantes. Desde su reforma en 2020, el formato ha pasado a ser más relevante, ofreciendo un escenario de pruebas para entrenadores y jugadores. Este año, las semifinales se desarrollarán en el contexto saudí, comenzando con un choque entre el FC Barcelona y el Athletic Club.
Desde su llegada al país árabe en 2020, la Supercopa ha demostrado ser un termómetro para los equipos. En sus cinco ediciones, el Real Madrid ha logrado dos triunfos, en 2020 y 2022, mientras que el FC Barcelona se proclamó campeón en 2023. Estos equipos han utilizado sus éxitos en Arabia como impulso para el resto de sus temporadas, en la que incluso se ha observado una correlación entre el ganador de esta competición y la lucha por el título de LaLiga.
Las cifras económicas también reflejan la importancia de este torneo. Según Louzán, la Supercopa que se celebra en Arabia Saudí genera más de 50 millones de euros, de los cuales la mitad son para los equipos participantes. En contraposición, en ediciones anteriores, como la de 2018 en Marruecos, los ingresos por este evento eran significativamente menores. Actualmente, el formato genera ingresos anuales de aproximadamente 27 millones de euros por patrocinio, 11 millones por derechos audiovisuales, y otros 10 millones por servicios.
