El Tribunal Supremo ha cerrado definitivamente el caso Fitonovo confirmando la absolución del PSOE como beneficiario de las comisiones ilegales que sacudieron el Ayuntamiento de Sevilla. Aunque la Justicia ratifica las condenas a varios altos cargos socialistas por aceptar sobornos y favores, el Alto Tribunal concluye que el partido no se enriqueció con el dinero de la trama.
La sentencia vuelve a colocar bajo el foco la histórica relación entre poder político, adjudicaciones públicas y corrupción municipal en Sevilla. Y aunque el PSOE evita la condena económica, el fallo judicial deja acreditado que varios cargos vinculados al partido sí participaron en un sistema de dádivas y favores impulsado por la empresa Fitonovo para obtener contratos públicos.
El Tribunal Supremo ratifica la absolución del PSOE
La Sala de lo Penal del Tribunal Supremo ha rechazado el recurso presentado por la Fiscalía y confirma íntegramente la sentencia dictada por la Audiencia Nacional en enero de 2023 sobre el conocido caso Fitonovo.
El Alto Tribunal avala así la conclusión de que el PSOE no actuó como partícipe a título lucrativo en las mordidas investigadas, pese a que parte del dinero terminó financiando la reforma de la agrupación socialista de la Macarena, en Sevilla.
La Fiscalía sostenía que la empresa Fitonovo sufragó obras en la sede socialista de la calle Monederos por valor de 9 998 euros, gastos que habrían sido ocultados mediante facturas emitidas por otra mercantil.
Sin embargo, tanto la Audiencia Nacional como ahora el Supremo consideran que no quedó acreditado que el partido se enriqueciera de manera ilícita ni que participara directamente en la trama corrupta.
Sobornos, contratos públicos y favores políticos
El caso Fitonovo destapó un sistema de corrupción basado en:
- Adjudicaciones irregulares de contratos públicos.
- Pago de comisiones ilegales.
- Entrega de regalos y dádivas a funcionarios y cargos municipales.
- Presuntas influencias políticas para favorecer a determinadas empresas.
La investigación afectó especialmente al Ayuntamiento de Sevilla y a áreas estratégicas como Vía Pública y Parques y Jardines.
Según quedó acreditado durante el juicio, varios responsables públicos aceptaron regalos y beneficios personales de Fitonovo a cambio de facilitar contratos a la empresa.
El Supremo admite “confusión” pero mantiene la absolución
La sentencia del Supremo introduce incluso ciertas críticas técnicas a la resolución previa de la Audiencia Nacional, llegando a señalar que existen aspectos “confusos” en la valoración probatoria.
No obstante, los magistrados concluyen que no existe base jurídica suficiente para condenar al PSOE porque el artículo 122 del Código Penal exige demostrar que el partido recibió efectivamente dinero procedente del delito.
Y ahí es donde, según el Supremo, falla el recurso de la Fiscalía.
La Sala considera que:
- No quedó perfectamente acreditado cómo llegó el dinero al partido.
- No existe una descripción precisa del supuesto beneficio económico.
- Las pruebas no permiten vincular directamente al PSOE con el origen ilícito de los fondos.
En consecuencia, el Alto Tribunal determina que no puede imponerse responsabilidad penal al partido como beneficiario de las comisiones.
Sí hubo corrupción: las condenas quedan firmes
Aunque el PSOE evita cualquier condena económica, la sentencia deja intactas las condenas a varios altos cargos municipales vinculados al socialismo sevillano.
Entre ellos destacan:
- Domingo Enrique Castaño, exdirector del área de Vía Pública.
- Manuel Gómez Lobo, exconcejal socialista.
- Responsables de Parques y Jardines.
- Funcionarios y técnicos municipales implicados en adjudicaciones.
Muchos de ellos reconocieron los hechos y pactaron condenas reducidas con la Fiscalía antes del juicio.
El Supremo rechaza ahora todos sus recursos, por lo que las condenas pasan a ser firmes.
El detalle más incómodo: la petición de 60 000 euros
Uno de los elementos más comprometidos del caso fue la confesión de Domingo Enrique Castaño, quien admitió haber solicitado a Fitonovo hasta 60 000 euros para la “financiación del PSOE”.
Pese a ello, la Justicia considera que aquella petición no basta para demostrar que el partido recibiera finalmente fondos ilícitos ni que existiera una estructura orgánica dedicada a beneficiarse de las mordidas.
La resolución insiste en que los delitos fueron cometidos “a título particular” por funcionarios y cargos públicos que buscaban enriquecerse personalmente.
Un nuevo golpe a la imagen política del PSOE andaluz
Aunque jurídicamente el PSOE sale absuelto, políticamente el caso vuelve a reabrir una vieja herida para el socialismo andaluz.
Fitonovo se suma así a una larga lista de escándalos que durante años han erosionado la imagen del poder socialista en Andalucía:
- ERE fraudulentos.
- Cursos de formación.
- Invercaria.
- Mercasevilla.
- Ayudas irregulares.
La sentencia evita consecuencias económicas para el partido, pero deja un relato demoledor sobre las redes clientelares y el intercambio de favores que durante décadas rodearon determinadas administraciones públicas andaluzas.
La corrupción municipal vuelve al centro del debate
El fallo del Supremo también vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre los mecanismos de control en las adjudicaciones públicas y la capacidad de los partidos para supervisar a sus propios cargos.
Porque aunque la Justicia exonera al PSOE como organización, el caso confirma que varios de sus responsables institucionales sí participaron en prácticas corruptas para favorecer intereses empresariales a cambio de regalos y dinero.
La gran cuestión política que deja el caso es evidente: ¿puede un partido desligarse completamente de la corrupción cometida por cargos que actuaban bajo sus siglas y en puestos de máxima responsabilidad pública?

