El cierre de Lavacolla ha destapado una realidad incómoda en Galicia: el sistema del taxi sigue atrapado en un modelo fragmentado, ineficiente y superado por la competencia. Lo que parecía una medida puntual en Alvedro ha terminado abriendo un debate mucho más profundo.
Medidas urgentes ante el cierre de Santiago
La reunión de la Comisión de Seguimiento en la Xunta, liderada por la directora xeral de Mobilidade, Judit Fontela, ha fijado un plan de choque ante el cierre del aeropuerto Rosalía de Castro entre el 23 de abril y el 27 de mayo.
La decisión principal es contundente:
Todos los taxis con licencia en A Coruña podrán operar en Alvedro en igualdad de condiciones con los de Culleredo.
Para ello, se suspende temporalmente el convenio vigente, permitiendo una mayor flexibilidad en un momento en el que se prevé un aumento significativo de pasajeros en la terminal coruñesa.
Tensión política: Culleredo exige privilegios
Pero la aparente solución ha destapado un conflicto político y económico.
El Concello de Culleredo ha condicionado su apoyo a una exigencia clara:
prioridad para sus taxistas en la cabecera de la parada del aeropuerto.
Desde A Coruña, sin embargo, se rechaza frontalmente esta pretensión, defendiendo que:
- Debe primar el orden de llegada
- No se pueden establecer privilegios territoriales
Este choque evidencia una disputa de fondo: quién controla el negocio del aeropuerto, uno de los puntos más rentables para el sector.
Mientras tanto, la Xunta intenta arbitrar con una propuesta que deberá ser aceptada por ambos concellos, en un equilibrio complicado entre legalidad y presión política.
Un sistema obsoleto que no responde a la demanda
El problema no es nuevo. El modelo actual, basado en licencias municipales cerradas, ha demostrado ser ineficaz.
El sistema de turnos mediante licencias correlativas ha generado:
- Escasez de taxis en momentos clave
- Esperas innecesarias para los usuarios
- Rigidez operativa
Tras la reapertura de Lavacolla, se plantea que el sector se autorregule, una solución que muchos interpretan como un reconocimiento implícito de la falta de planificación institucional.
El verdadero enemigo: el avance de los VTC
Mientras el taxi discute entre administraciones, los VTC siguen ganando terreno.
La fragmentación del servicio público contrasta con la flexibilidad, disponibilidad y digitalización de plataformas privadas, lo que ha cambiado las reglas del juego en toda España.
Ante esta amenaza, surge una propuesta estructural:
Área metropolitana del taxi: ¿solución real o reacción tardía?
El Concello de A Coruña y la Xunta plantean la creación de una área de prestación conjunta metropolitana, que incluiría:
- A Coruña
- Culleredo
- Arteixo
- Cambre
- Oleiros
El objetivo es claro:
eliminar barreras municipales y permitir operar sin restricciones en toda la comarca.
El concejal José Manuel Lage ha sido tajante:
el modelo actual “no resuelve el problema del servicio”.
Por su parte, el alcalde de Culleredo, José Ramón Rioboo, pide cautela y un informe técnico riguroso, aunque reconoce que el enfoque metropolitano podría mejorar la eficiencia.
Claves de la crisis del taxi en Galicia
- Cierre temporal de Lavacolla obliga a reforzar Alvedro
- Suspensión del convenio entre A Coruña y Culleredo
- Conflicto político por el control del aeropuerto
- Sistema actual rígido e ineficiente
- Presión creciente de los VTC
- Propuesta de área metropolitana del taxi
Conclusión: un modelo en cuestión
Lo sucedido en Alvedro no es un hecho aislado, sino el síntoma de un problema mayor:
un modelo de transporte público que no ha sabido adaptarse a la realidad del mercado ni a las necesidades del usuario.
La creación de un área metropolitana puede ser un paso adelante, pero llega tarde y bajo presión.
La cuestión clave sigue en el aire:
¿modernización real del taxi o simple reacción para no perder definitivamente la batalla frente a los VTC?
