El potente seísmo sacudió la isla indonesia de Flores durante la madrugada y provocó derrumbes, deslizamientos y miles de evacuaciones. Las autoridades activaron una alerta de tsunami que posteriormente fue retirada. Los equipos de emergencia continúan buscando víctimas entre los escombros.
La tragedia golpea nuevamente a Indonesia. Un terremoto de magnitud 7,7 registrado frente a la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, ha dejado al menos 20 muertos, según el balance actualizado disponible este sábado. La cifra supera ya los 14 fallecidos comunicados inicialmente por la Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB).
El balance continúa siendo provisional. Las dificultades para acceder a algunas de las zonas próximas al epicentro, los deslizamientos de tierra y los problemas en las comunicaciones complican las tareas de evaluación.
El terremoto se produjo a las 04:58 horas del sábado 15 de agosto, hora local, y la agencia meteorológica y geofísica indonesia BMKG estableció una magnitud de 7,7. La escasa profundidad del seísmo contribuyó a que las sacudidas fueran especialmente intensas.
El terremoto de Indonesia deja al menos 20 muertos
Las primeras informaciones hablaban de 14 fallecidos y 13 heridos, pero el balance ha aumentado conforme los equipos de rescate han logrado acceder a las áreas afectadas.
Reuters informa de al menos 20 fallecidos y varios heridos, mientras los servicios de emergencia continúan trabajando entre edificios dañados y zonas afectadas por desprendimientos.
La situación sigue abierta y el número de víctimas podría variar durante las próximas horas.
El terremoto también ha obligado a miles de personas a abandonar sus viviendas. Alrededor de 2 000 residentes fueron evacuados en Nagekeo, una de las zonas afectadas.
Alerta de tsunami tras el terremoto de magnitud 7,7
La fuerza y características del terremoto llevaron a las autoridades indonesias a activar una alerta temprana de tsunami.
La BMKG explicó que el movimiento estuvo asociado a un mecanismo de falla inversa o de cabalgamiento, capaz de producir desplazamientos verticales y generar riesgo de tsunami.
Finalmente, la alerta fue levantada a las 07:30 horas, después de que los organismos de vigilancia evaluaran la evolución del fenómeno.
Comunicado oficial de la BMKG sobre el terremoto y la alerta de tsunami
Se registraron pequeñas variaciones del nivel del mar, pero no se produjo el gran tsunami inicialmente temido.
Deslizamientos y edificios derrumbados en Flores
El desastre no se limita a las víctimas mortales.
El terremoto ha provocado derrumbes de edificios, daños en viviendas, cortes eléctricos, problemas de comunicaciones y deslizamientos de tierra en diferentes zonas de Flores.
Uno de los principales problemas para los servicios de emergencia son precisamente los desprendimientos. Reuters señala que el acceso a áreas cercanas al epicentro se ha visto dificultado por deslizamientos y comunicaciones interrumpidas.
También se han producido problemas en la carretera Trans-Flores, una infraestructura fundamental para las comunicaciones terrestres de la isla.
La prioridad de los equipos desplegados es ahora localizar a posibles personas atrapadas y comprobar la estabilidad de las construcciones dañadas.
Réplicas después del gran terremoto
Tras el movimiento principal se registraron numerosas réplicas, algunas de intensidad considerable.
Esta sucesión de movimientos mantiene en alerta a la población y dificulta las operaciones de búsqueda, ya que estructuras debilitadas por el primer terremoto pueden terminar derrumbándose con nuevos temblores.
Las autoridades han pedido a los habitantes que permanezcan atentos a la información oficial y eviten entrar en edificios que presenten daños estructurales.
Hospitales evacuados ante el riesgo de nuevos derrumbes
La emergencia también ha afectado a las instalaciones sanitarias.
En algunas zonas, pacientes hospitalizados fueron trasladados temporalmente al exterior como medida preventiva ante el riesgo que podían representar las réplicas y los posibles daños estructurales.
El despliegue sanitario resulta especialmente importante ante las dificultades geográficas de Flores y los problemas de transporte ocasionados por los desprendimientos.
Los equipos de emergencia trabajan ahora contrarreloj para determinar el alcance real del desastre.
Flores, una isla de unos dos millones de habitantes
La isla de Flores forma parte del archipiélago de las islas menores de la Sonda y cuenta con alrededor de dos millones de habitantes.
La región tiene además un doloroso precedente.
El 12 de diciembre de 1992, un terremoto de magnitud 7,8 frente a Flores desencadenó un devastador tsunami. Murieron alrededor de 2 500 personas, según los registros históricos del Servicio Geológico de Estados Unidos.
El desastre de 2026 ha despertado inevitablemente el recuerdo de aquella catástrofe, aunque esta vez la alerta de tsunami pudo ser retirada horas después del movimiento principal.
Indonesia, en pleno Cinturón de Fuego del Pacífico
La elevada actividad sísmica de Indonesia no es accidental.
El país está situado en el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa franja de gran actividad tectónica y volcánica en la que interactúan varias placas.
Esta posición convierte al archipiélago indonesio en uno de los territorios con mayor exposición a terremotos, erupciones volcánicas y tsunamis del planeta.
Uno de los episodios más devastadores de la historia reciente se produjo el 26 de diciembre de 2004, cuando un terremoto de magnitud superior a 9 frente a Sumatra generó el gigantesco tsunami del océano Índico que provocó más de 220 000 muertos en distintos países.
Las autoridades mantienen abierta la operación de emergencia
Las operaciones de búsqueda, rescate y evaluación de daños permanecen activas este sábado.
La cifra inicial de 14 muertos ha quedado desactualizada: las informaciones más recientes sitúan el balance en al menos 20 fallecidos.
La prioridad es llegar a las comunidades que han quedado parcialmente aisladas, localizar a posibles desaparecidos y atender a los damnificados.
Las próximas horas serán determinantes para conocer la dimensión definitiva de un terremoto de magnitud 7,7 que ha vuelto a mostrar la enorme vulnerabilidad sísmica de Indonesia.
