La Guardia Civil interceptó 5,347 kilos de cocaína ocultos en una silla de montar enviada desde Colombia a Azuqueca de Henares. Los registros permitieron localizar otros 928 gramos de droga y cinco armas de fuego. Uno de los detenidos llegó a disparar contra los agentes.
Una silla de montar a caballo enviada por correo desde Colombia escondía en su interior más de 5 kilos de cocaína. El paquete tenía como destino Azuqueca de Henares, en Guadalajara, y su detección permitió a la Guardia Civil desplegar una operación que terminó con tres personas detenidas, más droga, cinco armas de fuego y material destinado presuntamente a preparar y adulterar cocaína.
La investigación, denominada operación Gavilanes, vivió además un momento de especial tensión durante uno de los registros domiciliarios. Según la Guardia Civil, uno de los detenidos se atrincheró en una habitación y disparó contra los agentes antes de ser reducido.
La operación deja una cifra especialmente significativa: a los 5,347 kilos de cocaína encontrados inicialmente en la silla se sumaron posteriormente 928 gramos localizados durante uno de los registros. En total, las actuaciones permitieron intervenir más de 6,2 kilos de cocaína.
Una silla de montar escondía 5,347 kilos de cocaína
La investigación comenzó después de que las autoridades detectaran un envío postal procedente de Colombia que despertó las sospechas de los investigadores.
El paquete contenía aparentemente una silla de montar a caballo, pero en su interior se habían ocultado 5,347 kilogramos de cocaína.
El envío tenía como destino la localidad alcarreña de Azuqueca de Henares.
Tras detectar la droga, los agentes del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Guadalajara decidieron continuar con la investigación para tratar de identificar a las personas que esperaban recibir el paquete.
En lugar de limitarse a interceptar la sustancia, se estableció un dispositivo policial encubierto para seguir el recorrido del envío y localizar a sus posibles receptores.
La Guardia Civil siguió el paquete para identificar a los receptores
La estrategia permitió efectuar una primera detención.
Según la información facilitada por la Guardia Civil, una persona quiso hacerse cargo del paquete a pesar de haber sido informada de que no figuraba como destinataria del envío.
Los investigadores continuaron entonces con las pesquisas hasta localizar a la persona que aparecía como destinataria de la silla de montar.
Esta segunda actuación permitió realizar otra detención e intervenir dos teléfonos móviles.
Precisamente el análisis de la información almacenada en esos dispositivos abrió una nueva vía de investigación.
Los agentes obtuvieron indicios que, según la Guardia Civil, relacionaban a los arrestados con una actividad vinculada a la droga y permitieron identificar a una tercera persona presuntamente relacionada con la organización investigada.
Uno de los detenidos se atrincheró y disparó contra los agentes
La operación adquirió un carácter mucho más peligroso durante uno de los registros domiciliarios.
Cuando los agentes entraron en el inmueble, uno de los investigados se parapetó en una habitación.
Según la Guardia Civil, el hombre llegó a disparar contra los agentes que participaban en el operativo.
Finalmente pudo ser reducido y detenido.
La información facilitada sobre la operación no señala que los disparos provocaran heridos entre los agentes.
El episodio resulta especialmente relevante por el arsenal que los investigadores localizaron posteriormente.
Cinco armas de fuego y 253 cartuchos
Durante las actuaciones, la Guardia Civil intervino cinco armas de fuego, además de dos armas de aire comprimido.
Los agentes también localizaron 253 cartuchos de diferentes calibres.
La presencia de estas armas añade una dimensión especialmente grave a una investigación que inicialmente había comenzado como una interceptación de cocaína escondida en un envío postal internacional.
La operación no terminó ahí.
Los registros permitieron descubrir material que, de acuerdo con la investigación, estaría relacionado con la preparación y adulteración de sustancias estupefacientes.
Otros 928 gramos de cocaína y productos para adulterar la droga
En uno de los domicilios registrados, los agentes localizaron otros 928 gramos de cocaína.
Sumados a los 5,347 kilos escondidos en la silla de montar, la cantidad intervenida en el conjunto de la operación supera los 6,2 kilos.
También fueron decomisados 1,650 kilos de cafeína y tres litros de metiletilcetona.
La cafeína puede emplearse como sustancia de corte en determinadas preparaciones de drogas, mientras que la metiletilcetona es un disolvente industrial. En este caso concreto, la Guardia Civil sitúa ambos productos dentro del material relacionado con la adulteración y preparación de la sustancia estupefaciente.
Los agentes encontraron además una prensa hidráulica y otros efectos vinculados presuntamente con la manipulación de la cocaína.
Operación Gavilanes: tres detenidos en Guadalajara
El balance de la denominada operación Gavilanes es de tres personas detenidas.
La investigación comenzó con un paquete aparentemente convencional enviado desde Colombia y terminó revelando, según la Guardia Civil, una estructura con acceso a armas, sustancias para manipular droga y equipos para su preparación.
El método utilizado para introducir la cocaína también vuelve a mostrar la capacidad de adaptación del narcotráfico.
En esta ocasión, más de cinco kilos viajaban ocultos en una silla de montar a caballo, intentando aprovechar un envío postal internacional para introducir la sustancia hasta Guadalajara.
La decisión de los investigadores de mantener bajo vigilancia el paquete en lugar de limitarse a decomisarlo resultó determinante para seguir la pista de sus receptores y ampliar la investigación.
De Colombia a Azuqueca de Henares mediante correo postal
El recorrido de la droga comenzaba en Colombia y tenía como destino final Azuqueca de Henares.
El caso muestra cómo el tráfico de cocaína no depende exclusivamente de grandes cargamentos marítimos o contenedores. Los grupos criminales también recurren a envíos postales y objetos manipulados para esconder cantidades menores, buscando reducir su exposición ante las fuerzas de seguridad.
En este caso, el intento no solo terminó con la incautación de la cocaína transportada en la silla.
El seguimiento policial condujo a tres detenciones, el decomiso de más cocaína, cinco armas de fuego, cientos de cartuchos y material destinado presuntamente a preparar la droga.
Y dejó uno de los momentos más graves de la operación cuando uno de los detenidos abrió fuego contra los guardias civiles durante un registro.
La investigación deberá ahora determinar el grado de participación de cada arrestado y el destino que habría tenido la droga. Como en cualquier procedimiento penal, los detenidos mantienen la presunción de inocencia hasta que exista una resolución judicial firme.
