Sanitarios del Hospital de la Cerdaña logran tumbar las reclamaciones millonarias de la Agencia Tributaria y ponen fin a años de inseguridad jurídica. Francia tendrá la competencia exclusiva para gravar sus salarios.
Un pulso fiscal que acaba en victoria para los trabajadores
Después de años de litigios y presión administrativa, decenas de trabajadores españoles del Hospital de la Cerdaña, en Puigcerdá (Gerona), han logrado derrotar a Hacienda y poner fin a una doble imposición que les exigía pagar impuestos dos veces por los mismos ingresos.
El centro, inaugurado en 2014, es el primer hospital transfronterizo de Europa, financiado en un 60 % por la Generalitat de Cataluña y en un 40 % por el Estado francés, y atiende a pacientes de ambos lados de los Pirineos. Precisamente esa singularidad fue utilizada por la Agencia Tributaria para reclamar a parte de la plantilla el Impuesto sobre la Renta de No Residentes (IRNR).
Reclamaciones de hasta 100 000 euros
Una parte de los trabajadores decidió fijar su residencia en Francia, tributando allí conforme a la ley. Sin embargo, Hacienda comenzó a reclamar deudas retroactivas al considerar que los ingresos se generaban en territorio español.
Aproximadamente el 35 % de la plantilla se vio afectada, con reclamaciones que oscilaban entre 60 000 y 80 000 euros, y en algunos casos alcanzaban casi 100 000 euros.
- Maite Angulo, traumatóloga residente en Francia, recibió una reclamación inicial de 17 000 euros por un solo ejercicio.
- Roser Biel, enfermera del centro, acumulaba 12 000 euros por año, cerca de 48 000 euros en total.
Los afectados disponían de solo 40 días para pagar, bajo amenaza de sanciones adicionales de hasta 3 000 euros.
Un caso claro de doble imposición
Los trabajadores denunciaron desde el primer momento que se trataba de una doble imposición ilegal, prohibida por los convenios fiscales internacionales y por la normativa de la Unión Europea.
Tal como recuerda la propia UE, cuando dos Estados pueden gravar una misma renta, deben aplicarse mecanismos para evitar que el contribuyente pague dos veces, algo habitual en casos de trabajadores transfronterizos.
Recurso colectivo y presión política
Con el respaldo del Comité de Empresa y de Comisiones Obreras, los empleados presentaron recursos ante el Tribunal Económico-Administrativo Central y exigieron una solución política.
El conflicto escaló hasta Francia, donde senadores de los Pirineos Orientales presionaron tanto a Madrid como a París para poner fin a lo que calificaron de abuso fiscal. Los trabajadores argumentaban que, al tratarse de un centro público, cualquier discrepancia debía resolverse entre Estados, no cargarse sobre los empleados.
Francia anuncia el fin del conflicto
El desenlace llegó con el anuncio de la ministra francesa Amélie de Montchalin, quien confirmó que:
“La situación ya está resuelta y se elimina la doble imposición. Los empleados del hospital residentes en Francia solo tributarán en Francia”.
La senadora Lauriane Josende calificó la decisión como “un inmenso alivio” y denunció que era inconcebible permitir que la situación se prolongara más tiempo.
Tres compromisos clave que atan las manos a Hacienda
La resolución quedó plasmada por escrito y recoge tres compromisos fundamentales por parte de España:
- Reconocer el derecho exclusivo de Francia a gravar los salarios de los trabajadores afectados.
- Renunciar a todas las regularizaciones fiscales ya iniciadas.
- No volver a cuestionar fiscalmente estos salarios en el futuro.
Josende ha anunciado que se mantendrá vigilante para garantizar que estos compromisos se cumplan.
Un precedente incómodo para el fisco español
Este caso supone un serio varapalo para Hacienda y sienta un precedente relevante para miles de trabajadores transfronterizos, que ven cómo la resistencia colectiva y el amparo europeo pueden frenar prácticas abusivas.
Cuando el ciudadano se organiza y recurre a Europa, incluso Hacienda puede perder.
