El sector agrario de Castilla y León ha llevado a cabo una extensa movilización en las principales ciudades de la región, con miles de tractores circulando por las calles. Este acto se enmarca en el «súper jueves» de protestas convocadas por organizaciones profesionales agrarias, que se une a una serie de movilizaciones a nivel nacional.
La protesta se originó a raíz de la aprobación del tratado comercial UE-Mercosur el pasado 17 de enero y de los recortes previstos en la futura Política Agrícola Común (PAC). Los agricultores han expresado su malestar ante lo que consideran una amenaza para la viabilidad del sector agrícola local, argumentando que las medidas acordadas en estas políticas impactan negativamente en sus condiciones de trabajo y en la rentabilidad de sus explotaciones.
En este contexto, se han escuchado múltiples demandas que enfatizan la necesidad de políticas más favorables al sector agrario, así como un reconocimiento de su valor en la economía española.
