Una compleja red dedicada al tráfico de sustancias dopantes y drogas ha quedado definitivamente cerrada tras la confirmación del Tribunal Supremo, que ha ratificado las condenas contra 10 personas implicadas en una trama que tenía ramificaciones en la Costa del Sol y que situó a un gimnasio de Benalmádena como uno de sus principales puntos operativos.
El caso, que se remonta a una investigación iniciada en 2016, revela cómo una alerta internacional por envíos sospechosos de hormonas de crecimiento desde Asia terminó destapando una estructura criminal dedicada al tráfico de anabolizantes y cocaína con distribución en España.
El origen: envíos desde China detectados en París
La investigación comenzó tras la interceptación de varios paquetes en el aeropuerto de París. Los envíos procedían de China, hacían escala en Francia y tenían como destino final España.
En su interior se localizaron hormonas del crecimiento y otras sustancias prohibidas en el deporte, lo que activó las alertas de las autoridades europeas. A partir de ese punto, la Guardia Civil comenzó una investigación que acabaría extendiéndose a distintos puntos de la provincia de Málaga.
Un gimnasio de Benalmádena en el centro de la investigación
Uno de los puntos clave de la trama se situó en un gimnasio de Benalmádena, donde los agentes detectaron un flujo constante de movimientos sospechosos.
Las vigilancias permitieron identificar un trastero utilizado como punto logístico, desde el que se manipulaban y redistribuían bolsas con sustancias dopantes. Posteriormente, estos productos eran enviados a terceros a través de una empresa de mensajería ubicada en Fuengirola.
Este sistema de distribución encubierto permitía mover los productos sin levantar sospechas, aprovechando la apariencia de actividad deportiva y comercial normal.
Cocaína y dopaje: una estructura criminal más amplia
La investigación no se limitó al dopaje deportivo. En una fase posterior del operativo, se descubrió una segunda línea de actividad relacionada con el tráfico de drogas.
En un registro practicado en 2017 se hallaron casi 2 kilos de cocaína en el domicilio de una de las acusadas, además de balanzas de precisión y sustancias envasadas para su distribución. El análisis confirmó una pureza superior al 70 %, lo que elevó la gravedad del caso.
La sentencia también refleja la existencia de una estructura organizada, con reparto de funciones entre los distintos implicados.
Condenas confirmadas por el Tribunal Supremo
El Tribunal Supremo ha confirmado las condenas dictadas previamente por la Audiencia Nacional, cerrando así el recorrido judicial del caso.
Las penas incluyen:
- 10 condenados por delitos contra la salud pública
- Pertenencia a grupo criminal organizado
- Más de seis años de prisión para la principal condenada
- Penas menores para el resto de implicados, ajustadas al mínimo legal
El alto tribunal ha rechazado los recursos de las defensas, que alegaban irregularidades en las escuchas y en la cadena de custodia, al considerar que la investigación se basó en indicios sólidos y verificados.
La Costa del Sol como nodo logístico del tráfico ilegal
El fallo judicial vuelve a situar a la Costa del Sol como un punto estratégico en redes de distribución ilegal, tanto de sustancias dopantes como de drogas.
La combinación de envíos internacionales, empresas de mensajería y puntos de almacenamiento discretos como gimnasios o trasteros evidencia, según la resolución, una estructura pensada para operar con baja visibilidad y alta eficacia logística.
