Tres vagones de un tren de Southern volcaron cerca de Lewes, en East Sussex, con unos 150 pasajeros a bordo. Las autoridades británicas investigan las causas del grave accidente ferroviario.
Un grave descarrilamiento ferroviario en Reino Unido dejó este jueves 20 personas trasladadas a hospitales, dos de ellas con heridas graves, después de que tres vagones de un tren de pasajeros se salieran de la vía y volcaran cerca de Lewes, en East Sussex, al sur de Inglaterra.
El accidente se produjo alrededor de las 15:44 horas del jueves 13 de agosto. En el convoy viajaban aproximadamente 150 pasajeros y los servicios de emergencia declararon un incidente grave ante la magnitud del siniestro.
Las imágenes aéreas muestran la violencia del accidente: tres de los ocho vagones acabaron volcados, mientras decenas de efectivos de emergencias se desplegaban alrededor de la vía.
20 personas fueron trasladadas al hospital
Las primeras informaciones difundidas tras el accidente generaron cierta confusión sobre el número de víctimas.
La Policía Británica de Transportes (BTP) confirmó 11 personas heridas: dos de gravedad y nueve con lesiones de menor consideración. Sin embargo, fuentes ferroviarias citadas posteriormente por ITV informaron de que 20 personas fueron trasladadas a centros hospitalarios tras ser evaluadas por los servicios sanitarios.
Por tanto, 20 hospitalizados no equivale necesariamente a 20 heridos confirmados por la Policía, una distinción importante respecto a las primeras informaciones publicadas sobre el accidente.
Los dos pasajeros con lesiones graves fueron derivados a centros especializados en traumatología. Hasta el momento, no se han comunicado víctimas mortales.
El tren viajaba de Londres a Eastbourne
El convoy pertenecía a la compañía Southern y cubría el trayecto entre London Victoria y Eastbourne.
Se trataba del servicio que había partido de Victoria a las 14:24 horas. El descarrilamiento ocurrió cuando el tren se aproximaba a Lewes, poco antes de las 16:00 horas.
Al producirse el accidente, tres vagones de la parte trasera del tren se salieron de las vías y volcaron. Algunos pasajeros quedaron inicialmente atrapados en el interior.
Los equipos de rescate consiguieron finalmente evacuar a las aproximadamente 150 personas que viajaban a bordo.
Pasajeros relatan momentos de auténtico pánico
Los testimonios recogidos después del accidente describen unos segundos de enorme tensión.
Algunos viajeros aseguraron que el tren comenzó a balancearse violentamente antes de producirse el descarrilamiento. El vuelco provocó que pasajeros y objetos fueran desplazados bruscamente por el interior de los vagones.
La magnitud del impacto obligó a desplegar un importante dispositivo de policías, bomberos, ambulancias y equipos especializados de rescate.
Los vecinos de la zona también colaboraron en la atención a los pasajeros evacuados, mientras las autoridades habilitaban espacios para atender a los afectados.
Investigación abierta para determinar por qué descarriló
La gran incógnita ahora es qué provocó el descarrilamiento.
La Rail Accident Investigation Branch (RAIB), organismo británico encargado de investigar los accidentes ferroviarios, ha enviado inspectores al lugar para recopilar pruebas y determinar las circunstancias exactas del siniestro.
La investigación deberá analizar el estado de la infraestructura, el material ferroviario y las condiciones existentes en la vía en los instantes anteriores al accidente.
El siniestro coincidió con una jornada de temperaturas excepcionalmente altas en Reino Unido. Algunos medios británicos han apuntado a la posibilidad de una deformación de los raíles relacionada con el calor, pero esa hipótesis no ha sido confirmada oficialmente como causa del accidente y debe considerarse, por ahora, una posibilidad sometida a investigación.
El accidente provoca importantes problemas ferroviarios
El descarrilamiento obligó a interrumpir la circulación ferroviaria en la zona de Lewes, provocando importantes alteraciones para los viajeros del sureste de Inglaterra.
Las autoridades ferroviarias comenzaron a organizar alternativas de transporte mientras los investigadores y técnicos trabajaban sobre el terreno. Las afectaciones también alcanzaron conexiones utilizadas por viajeros que se desplazan hacia el entorno del aeropuerto de Gatwick.
La prioridad inmediata pasa ahora por esclarecer qué ocurrió en la vía y determinar si existe algún problema que pueda afectar a otros puntos de la infraestructura ferroviaria.
Un aparatoso accidente sin víctimas mortales
La imagen de tres vagones completamente volcados refleja la gravedad de un accidente que podría haber tenido consecuencias todavía mayores teniendo en cuenta que unas 150 personas viajaban en el tren.
A primera hora de este viernes, el balance disponible mantiene dos personas gravemente heridas, mientras continúa la investigación sobre las causas.
El accidente de Lewes, East Sussex, vuelve a situar la seguridad ferroviaria británica bajo atención mientras los investigadores analizan cada elemento del siniestro para reconstruir exactamente qué ocurrió a las 15:44 horas del 13 de agosto.
