Venezuela pierde cada año unos 13 000 millones de metros cúbicos de gas natural, lo que representa una de las tasas más altas de gas desperdiciado en el mundo. Esta situación implica una pérdida económica cercana a 1 400 millones de dólares, según datos de satélites que monitorean estas emisiones.
La posibilidad de utilizar este gas desperdiciado para la minería de Bitcoin resurge con la propuesta de Pierre Rochard, analista de Bitcoin. Rochard sugiere que en lugar de continuar con la quema del gas, se podría aprovechar para extraer Bitcoin, lo cual se planteó previamente en 2022, pero no se llevó a cabo en ese momento.
El gas natural, principalmente metano, es un gas de efecto invernadero que tiene un impacto ambiental significativo, siendo 80 veces más potente que el dióxido de carbono en un periodo de 20 años. Las emisiones de metano, evidenciadas por satélites sobre áreas como el Cinturón del Orinoco y el Lago de Maracaibo, reflejan un sistema industrial deteriorado.
De acuerdo con Clayton Nash de Tegre Corp., estas emisiones son un indicativo de instalaciones que han dejado de funcionar de manera óptima debido a años de desinversión. La restauración de la capacidad operativa en el sector gasífero podría requerir una inversión aproximada de 100 000 millones de dólares a lo largo de la próxima década, según Francisco Monaldi del Baker Institute.
Sin embargo, la propuesta de minar Bitcoin podría ser vista como una alternativa para monetizar el gas que actualmente se pierde. En 2022 se discutió un proyecto en el estado Monagas, un centro de producción de gas, donde se planteó el uso de contenedores para instalar granjas de minería que pudieran utilizar gas excedente.
Prácticas similares se implementan en los Estados Unidos, donde empresas en Texas y Dakota del Norte utilizan el gas para alimentar centros de datos nómadas, contribuyendo a la reducción de emisiones de metano. En Noruega, la industria busca métodos eficientes para capturar el gas natural.
Para Venezuela, la minería de Bitcoin podría representar una salida económica frente a la continua pérdida de recursos y ofrecer una oportunidad para generar ingresos a partir de un recurso que de otro modo no beneficiaría al país.
