El próximo 15 de marzo de 2026 se celebran las elecciones presidenciales del FC Barcelona, un evento que podría marcar un cambio profundo en el rumbo institucional y deportivo del club. En las últimas horas, Víctor Font, candidato con aspiraciones de arrebatar la presidencia a Joan Laporta, ha dejado claro uno de los puntos más polémicos de su proyecto: si es elegido presidente, Deco no ocupará el cargo de director deportivo dentro de su estructura, aun cuando actualmente esta figura es clave en la toma de decisiones sobre fichajes y planificación futura del primer equipo.

En una entrevista reciente en el programa El món a Rac1, Font fue interrogado sobre cuál sería su equipo si gana las elecciones y fue tajante respecto a la continuidad de la actual dirección deportiva: “Hansi Flick será mi entrenador, pero Deco no será mi director deportivo”, afirmó, poniendo sobre la mesa una de las diferencias más significativas con la administración presidida por Laporta.

El choque entre dos visiones del club

La figura de Deco se ha consolidado en los últimos años como una pieza fundamental dentro de la estructura deportiva del Barça, tras la salida de ejecutivos como Mateu Alemany y Jordi Cruyff, quienes tenían roles oficiales en la gestión deportiva hasta 2023.

El exfutbolista portugués es visto por muchos socios y analistas como un operador fuerte en la dirección deportiva, aunque no sin críticas y controversias, especialmente por el fichaje de jugadores como Vitor Roque, que para algunos sectores fue una apuesta más emocional que técnica en medio de una situación económica complicada para el club.

Font ha aprovechado este contexto para subrayar lo que considera falta de transparencia, así como una acumulación de poder en figuras que no necesariamente aparecen en el organigrama oficial, como ha señalado en referencia a personas con cercanía a Laporta como Alejandro Echevarría.

Su mensaje electoral apunta a sustituir lo que describe como un “modelo presidencialista” —centrado en personalismos y en decisiones con mayor impacto mediático que estratégico— por una gestión con estructura profesional, más alineada con la visión de entrenadores como Hansi Flick.

Qué significa para Deco y su relación con Font

La tensión entre Deco y Font no es nueva ni casual. De hecho, ya se ha extendido más allá de las declaraciones televisivas: en febrero de 2025, Deco presentó una querella por calumnias y declaraciones injuriosas contra Víctor Font tras insinuaciones sobre el fichaje de Vitor Roque y un posible conflicto de interés en torno a ese movimiento.

Aunque el juzgado inicialmente inadmitió la querella por considerarla un asunto interno de club, Deco decidió presentar un recurso y continuar el proceso judicial, presionando para que se reconozca algún tipo de responsabilidad por las declaraciones de Font.

Este episodio político-jurídico añade una dimensión extra al choque entre ambos, que ya no se limita a ideas de gestión deportiva sino que ha escalado a un enfrentamiento con implicaciones personales e institucionales.

Los ejes del discurso de Font frente a Laporta

Además de su propuesta de excluir a Deco de su proyecto, Font ha extendido críticas más amplias al actual presidente Joan Laporta, a quien acusa de:

  • Usar el nombre de Lionel Messi con fines políticos, algo que promete no repetir si llega al poder.
  • Falta de transparencia en patrocinadores y operaciones financieras, incluyendo acuerdos cuestionables y decisiones que no siempre se explican a los socios.
  • Modelo presidencialista que, según él, ha llevado al Barça a una situación económica y deportiva de parálisis, como la incapacidad de inscribir fichajes por restricciones financieras.

Font propone, en cambio, un modelo de gestión más profesional y moderno, con estructuras que permitan planificar a largo plazo, estabilizar el proyecto deportivo y recuperar el apoyo y confianza de los socios.

¿Qué se juega el Barça en estas elecciones?

Las elecciones del 15 de marzo de 2026 no solo determinarán quién preside el club durante los próximos años, sino también el tipo de gestión y la cultura institucional que marcará la próxima etapa. Para muchos socios, la decisión entre continuar con un modelo tradicional —centrado en figuras de gran impacto mediático como Laporta— o apostar por un enfoque más técnico y profesional como el que propone Font, será crucial para el futuro del FC Barcelona.

La exclusión de Deco del proyecto de Font simboliza justamente ese choque de visiones: ¿se prioriza la continuidad de figuras carismáticas y conocidas o se opta por una restructuración profunda del engranaje deportivo del club? La respuesta llegará con los resultados en las urnas de marzo.

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