La Agencia Tributaria ha publicado su Plan de Control Tributario para 2026, en el que detalla las áreas y sectores donde concentrará la lucha contra el fraude fiscal. Aunque muchas medidas afectan a grandes empresas, el plan también pone especial atención en autónomos y pequeñas empresas con mayor riesgo de economía sumergida o uso intensivo de efectivo.
Hacienda refuerza su lucha contra el fraude fiscal
La Agencia Tributaria ya ha publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE) las directrices del Plan de Control Tributario para 2026, el documento que establece las prioridades de inspección y control fiscal durante este año.
El objetivo del plan es detectar irregularidades, combatir la economía sumergida y mejorar el cumplimiento fiscal, especialmente en sectores donde existe mayor riesgo de ocultación de ingresos.
Aunque muchas actuaciones se centran en grandes empresas y patrimonios, el documento también incluye medidas específicas que afectarán directamente a autónomos y pequeñas empresas.

Negocios con pagos en efectivo, bajo especial vigilancia
Uno de los principales focos de control de Hacienda serán los negocios que operan principalmente con pagos en efectivo o que trabajan directamente con consumidores finales.
Este tipo de actividades pueden dificultar la trazabilidad de las operaciones económicas, lo que aumenta el riesgo de fraude fiscal.
Entre los indicios que pueden activar una inspección se encuentran:
- Negocios que no aceptan pagos con tarjeta o transferencia
- Uso de sistemas de pago radicados en el extranjero
- Ingresos declarados incompatibles con el nivel de vida del contribuyente
Variaciones sospechosas en ingresos o existencias
El plan también establece una vigilancia especial sobre empresas o autónomos que presenten cambios anómalos en sus ingresos o en su stock de mercancías.
Según Hacienda, estas inconsistencias pueden indicar:
- ventas ocultas
- manipulación contable
- actividad económica no declarada
Asimismo, se analizarán casos en los que los ingresos declarados sean inferiores a los pagos comunicados por terceros, lo que podría revelar discrepancias fiscales.
Sectores donde suele concentrarse la inspección
Aunque el plan no menciona sectores concretos, los expertos en fiscalidad señalan que históricamente las inspecciones suelen concentrarse en actividades donde el uso de efectivo es más frecuente.
Entre ellas destacan:
- Comercio minorista
- Hostelería y restauración
- Servicios personales
- Negocios inmobiliarios
- Construcción
- Reformas y reparaciones
En estos sectores, el contacto directo con clientes finales puede facilitar la economía sumergida o la ocultación parcial de ingresos.
Empresas con pérdidas continuadas también estarán en el radar
Otra de las líneas de control habituales será la supervisión de empresas que declaren pérdidas durante varios ejercicios consecutivos.
Según los técnicos de Hacienda, esta situación puede esconder irregularidades como:
- gastos ficticios
- facturación simulada
- deducciones indebidas
Por ello, se revisarán especialmente las sociedades que acumulen bases imponibles negativas durante varios años.
Continuarán las visitas presenciales y el control de facturas falsas
Además del análisis masivo de datos, la Agencia Tributaria seguirá realizando visitas presenciales a negocios cuando existan indicios de irregularidades.
Estas inspecciones permiten comprobar directamente:
- la actividad real del negocio
- la documentación contable
- el volumen de facturación declarado
Paralelamente, Hacienda continuará investigando tramas de facturación falsa, utilizadas por algunas empresas para reducir artificialmente su carga fiscal.
Más avisos preventivos para evitar sanciones
El plan también incluye medidas destinadas a facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones fiscales.
Entre ellas destaca el envío de avisos preventivos a autónomos y empresas cuando Hacienda detecte posibles errores o incoherencias en sus declaraciones.
El objetivo es que los contribuyentes puedan corregir estos fallos antes de que se inicie una inspección formal o un procedimiento sancionador.
Simplificación administrativa y mejora de la asistencia
Por último, la Agencia Tributaria continuará desarrollando iniciativas para mejorar la relación con los contribuyentes.
Entre las medidas previstas se encuentran:
- simplificación del lenguaje administrativo
- mejoras en los sistemas de atención al contribuyente
- servicios de asistencia digital y telefónica
Estas herramientas buscan reducir la carga administrativa y facilitar que autónomos y empresas cumplan correctamente con sus obligaciones fiscales.

