SAD invertido: cómo la luz primaveral afecta el ánimo
Aunque la llegada de la primavera suele celebrarse con optimismo, para algunas personas esta estación puede resultar perjudicial para su salud mental. El fenómeno conocido como trastorno afectivo estacional de patrón veraniego, o ‘SAD invertido’, se caracteriza por la aparición de síntomas negativos como insomnio, pérdida de apetito, irritabilidad y ansiedad, frente al aumento de la luminosidad y las temperaturas en esta época del año.
Este trastorno se deriva de un exceso de luz solar que afecta al reloj interno del cuerpo, alterando ritmos circadianos que regulan el sueño y el estado de ánimo. Un incremento brusco de luz puede inhibir la producción de melatonina, hormona que favorece el descanso, generando, en su lugar, un estado de activación nerviosa.
A diferencia de quienes sufren depresión invernal, las personas con SAD invertido tienden a experimentar agitación en lugar de apatía, lo que complica su descanso. Además, el contexto social amplifica esta situación, ya que la primavera conlleva expectativas culturales de alegría y actividad, lo cual puede intensificar sentimientos de culpa y aislamiento.
El aumento de temperaturas y las alergias estacionales también pueden afectar negativamente al sueño y al estado de ánimo. La sobrecarga sensorial que provoca esta estación, con más ruido y estímulos visuales, puede resultar abrumadora para algunas personas, generando irritabilidad y fatiga.
Para quienes sufren de SAD invertido, las estrategias de tratamiento son diferentes a las de la depresión invernal, ya que se enfoca en moderar la exposición a la luz. Algunas recomendaciones incluyen crear espacios con poca luz, utilizar cortinas opacas y mantener horarios regulares de sueño. También es importante realizar actividades al amanecer o al anochecer, evitando las horas de mayor luminosidad.
El SAD invertido, aunque menos común que su contraparte invernal, representa una realidad que puede ser perjudicial y debilitante para quienes lo padecen. Reconocer sus efectos permite desestigmatizar la experiencia de aquellas personas que no responden a la primavera de manera positiva, normalizando así sus sentimientos y promoviendo un entorno más comprensivo.

