Ángel Escribano convocará una junta extraordinaria para recuperar la presidencia de Indra si Moncloa consigue destituirle en el próximo consejo de la compañía. El presidente de la tecnológica y de defensa se mantiene firme, respaldado por la mayoría de los accionistas y del consejo de administración, y dispuesto a utilizar todos los mecanismos legales para garantizar su continuidad al frente de la empresa.
Estrategia de Escribano ante Moncloa
Tras la presión de Moncloa para que dimita de la presidencia de Indra, Ángel Escribano mantiene la calma y se guarda un as en la manga: convocar una junta extraordinaria de accionistas. Según fuentes cercanas, Escribano cuenta con el respaldo de la mayoría del capital presente, lo que le permitiría retomar la presidencia incluso si algunos consejeros independientes ceden ante la presión del Gobierno.
La estrategia de Escribano refleja un planteamiento claro: resistir la destitución impuesta por Moncloa y asegurarse de que cualquier intento de apartarle sea respondido con una convocatoria de accionistas que refuerce su posición. Este movimiento legal está amparado por el artículo 495 de la Ley de Sociedades de Capital, que permite incluir puntos en el orden del día con tan solo un 3% del capital.
Conflicto con Moncloa y la fusión bloqueada
El enfrentamiento de Escribano con Moncloa surge tras la paralización de la fusión de Indra con EM&E, la empresa familiar de los hermanos Escribano. El Gobierno alegó conflicto de interés, dado que Ángel Escribano lidera la operación y es presidente de la compañía, aunque previamente había aprobado la fusión para crear un “campeón nacional” de defensa.
Ante esta situación, Escribano se ha negado a dimitir voluntariamente, argumentando que no es un empleado de SEPI, sino uno de los principales accionistas de Indra, con un 14,3% del capital. La negativa ha generado tensiones que se reflejan en los mercados: Indra cayó un 4% tras conocerse la presión de Moncloa para su destitución.
Apoyo del consejo y fondos de inversión
Ángel Escribano confía en el respaldo de la mayoría del consejo de administración, especialmente de los consejeros independientes, muchos de los cuales fueron nombrados por él y el consejero delegado José Vicente de los Mozos. Este bloque asegura estabilidad en caso de que Moncloa intente imponer su destitución.
Además, los fondos inversores respaldan la continuidad de Escribano y la fusión con EM&E. La presión de estos fondos complica la estrategia de SEPI y SAPA, que juntas poseen un porcentaje significativo del capital pero no la mayoría necesaria para apartar a Escribano sin apoyo de los independientes.
Junta extraordinaria como plan B
Si algún consejero independiente cambia su voto a favor de la destitución por presiones externas, Escribano está preparado para convocar una junta extraordinaria de accionistas. La convocatoria permitiría incluir la recuperación de la presidencia en el orden del día y contar con el voto mayoritario de los accionistas, asegurando su continuidad al frente de Indra.
El plan de Escribano combina firmeza, previsión y conocimiento del entramado accionarial: la mayoría de los fondos y los inversores clave aseguran que cualquier intento de destitución no prosperará sin una reacción rápida y coordinada de su parte.
Impacto en la Bolsa y reacción de los accionistas
La incertidumbre generada por la presión de Moncloa provocó una caída del 4% en la cotización de Indra. Los inversores temen que, si Escribano es relevado por un candidato impuesto por el Gobierno, muchos saldrían del capital, lo que podría desestabilizar la compañía. Por ello, el apoyo de los fondos y accionistas mayoritarios es clave para garantizar la estabilidad de la empresa.
Próxima cita decisiva
La próxima reunión del consejo de Indra, prevista para el 25 de marzo, será crucial. Si Moncloa logra inclinar la balanza a favor de la destitución, Escribano tiene listo el mecanismo de la junta extraordinaria, que le permitiría recuperar la presidencia. Las fuentes cercanas a la empresa confirman que Escribano sigue contando con un respaldo sólido entre los miembros independientes y los fondos accionistas.
En resumen, Ángel Escribano convocará una junta extraordinaria si Moncloa logra destituirle en Indra, respaldado por accionistas y consejeros independientes. La maniobra refleja una estrategia de defensa firme ante la presión del Gobierno, asegurando que su presidencia y la estabilidad de la empresa queden protegidas frente a movimientos externos. La situación de Indra se mantiene tensa, y la resolución de este conflicto determinará la continuidad de Escribano y el rumbo de la compañía en los próximos meses.

