La sede de la Agencia Tributaria en A Coruña inicia por fin una reforma de casi 5 millones de euros tras años de riesgos por desprendimientos.
Siete años de redes y deterioro en un edificio clave del Estado
El edificio de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) en A Coruña afronta por fin el inicio de unas obras largamente esperadas tras permanecer más de siete años cubierto por redes y andamios debido al peligro de desprendimientos.
Fue en 2019 cuando se instalaron estas estructuras de protección tras registrarse caídas de elementos de la fachada a la vía pública. Desde entonces, la imagen del inmueble —situado en pleno centro urbano— se ha convertido en un símbolo visible de dejadez institucional.
Ahora, según fuentes oficiales, la intervención comenzará “en las próximas semanas” tras completarse el proceso de adjudicación. El contrato asciende a 4 848 470 euros y contempla un plazo de ejecución de 24 meses.
Una reforma millonaria tras años de problemas estructurales
El proyecto consiste en la sustitución completa de la fachada actual, que será reemplazada por un sistema de fachada ventilada con paneles composite de aluminio.
Los problemas no son menores. El revestimiento existente, de gres porcelánico, ha sufrido roturas por corrosión galvánica, provocando desplazamientos y la caída de piezas cerámicas. Este deterioro obligó a blindar el edificio para evitar daños a los ciudadanos.
Además, la actuación incluye:
- Desmontaje total del revestimiento actual y su estructura
- Retirada de elementos de carpintería y la marquesina principal
- Revisión y rehabilitación de elementos estructurales dañados
- Instalación de aislamiento térmico con lana de roca de 60 mm
- Refuerzo de zonas críticas en contacto con la vía pública
Pese a la magnitud de la obra, la AEAT asegura que no afectará al servicio ni obligará a trasladar a funcionarios o usuarios, al centrarse exclusivamente en el exterior.
Historial de incidentes que evidencian fallos de gestión
El deterioro del edificio no es reciente. Ya en 2006, los bomberos tuvieron que intervenir para retirar el escudo nacional ante el riesgo de caída. Posteriormente, se ejecutó otra reforma millonaria que, lejos de solucionar el problema, no evitó nuevos fallos estructurales.
El inmueble, diseñado en 1972 por el arquitecto José Ramón Miyar Caridad y ampliado en 1978, arrastra así décadas de deficiencias acumuladas, lo que plantea serias dudas sobre la planificación y supervisión de las inversiones públicas.
Un símbolo de ineficiencia en plena presión fiscal
La situación resulta especialmente polémica al tratarse de la sede de la propia Agencia Tributaria, organismo encargado de recaudar impuestos y perseguir el fraude fiscal en España.
Mientras los ciudadanos afrontan una creciente presión fiscal, este caso refleja cómo un edificio público ha permanecido años en condiciones precarias, obligando finalmente a una costosa intervención financiada con dinero público.
La pregunta es inevitable:
¿Cómo es posible que una institución clave del Estado haya permitido este deterioro durante tanto tiempo sin soluciones efectivas?
Elementos visuales recomendados
- Fotografías del edificio cubierto por redes durante estos años
- Infografía comparativa entre la fachada actual y la proyectada
- Línea temporal con los incidentes (2006, 2019, 2026)

