El socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera en una trama que investiga posibles irregularidades en el desarrollo de proyectos de energías renovables. Así lo sostienen los investigadores de la Guardia Civil, que sitúan al empresario Antxon Alonso como una figura clave en la conexión entre intereses empresariales y decisiones dentro del Ministerio para la Transición Ecológica.
El nombre de Alonso, propietario de la empresa Servinabar y vinculado al exsecretario de Organización del PSOE Santos Cerdán, ha cobrado protagonismo en el conocido como caso Forestalia. Según la investigación, el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera, desempeñando un papel relevante en las relaciones entre el entonces presidente de la compañía, Fernando Samper, y el subdirector general de Evaluación Ambiental, Eugenio Domínguez.
De acuerdo con un informe de la Unidad Central Operativa Medioambiental (Ucoma), Domínguez mantuvo diversas reuniones con intermediarios vinculados a Samper y Alonso para explorar oportunidades de negocio en el sector de las energías renovables. Estas reuniones se habrían producido en paralelo a su actividad como alto cargo público, lo que ha levantado sospechas sobre un posible conflicto de intereses.
El socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera
La investigación apunta a que el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera a través de una red de contactos que incluía a consultoras medioambientales y supuestos testaferros. Uno de los nombres clave en esta conexión es el de Ignacio López-Galiacho, responsable de una consultora que habría servido de puente entre Domínguez y Alonso.
Fue precisamente López-Galiacho quien facilitó el primer contacto entre ambos, dando inicio a una serie de encuentros centrados en el desarrollo de proyectos eólicos. En estas reuniones también participó Roberto Pérez Águeda, señalado por los investigadores como presunto testaferro de Fernando Samper.
Durante uno de estos encuentros, se presentó un esquema de estructura societaria diseñado para canalizar los beneficios derivados de los parques eólicos. Este entramado empresarial es uno de los elementos que más interés ha despertado entre los investigadores, ya que podría haber servido para ocultar posibles contraprestaciones económicas.
Inversiones bajo sospecha y sociedades pantalla
Otro de los aspectos clave del caso es la participación directa de Eugenio Domínguez en empresas vinculadas a la trama. Según el informe, adquirió junto a su esposa acciones en dos sociedades relacionadas con los proyectos investigados. Esta operación, aparentemente menor por su cuantía, ha sido interpretada como un posible indicio de implicación en el entramado.
En este contexto, vuelve a cobrar relevancia que el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera, ya que habría facilitado el acceso a estas oportunidades de inversión. La compra de participaciones se realizó bajo la supervisión de un notario posteriormente encarcelado, en cuyo despacho se encontraron documentos considerados clave para entender el funcionamiento de la trama.
Los investigadores sostienen que estas sociedades podrían haber actuado como empresas pantalla, permitiendo canalizar beneficios de forma indirecta. Esta hipótesis se refuerza con la figura de Pérez Águeda, quien habría actuado como intermediario entre Samper y Domínguez.
Un papel determinante en decisiones ambientales
Uno de los elementos más delicados del caso es que Eugenio Domínguez, además de participar en estas operaciones, tenía competencias directas en la evaluación ambiental de los proyectos impulsados por Forestalia. Según la investigación, su papel fue “vital y determinante” en la aprobación de dichas iniciativas.
Por ello, los investigadores consideran especialmente relevante que el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera, ya que esta conexión podría haber influido en decisiones administrativas clave. La posibilidad de que un alto cargo participara en proyectos que debía evaluar plantea serias dudas sobre la imparcialidad del proceso.
El propio Domínguez reconoció ante la Guardia Civil su relación con Antxon Alonso, explicando que fue presentado como parte de una oportunidad de inversión en energías renovables. Sin embargo, esta explicación no ha disipado las sospechas, sino que ha reforzado la línea de investigación.
Un caso con amplias implicaciones políticas
El hecho de que el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera añade una dimensión política al caso, al implicar a figuras cercanas al PSOE en una trama bajo investigación. Aunque por el momento no se han establecido responsabilidades penales definitivas, el caso ha generado un intenso debate.
La posible existencia de una red que conecte intereses empresariales con decisiones públicas en el ámbito energético es especialmente sensible, dado el peso estratégico de las energías renovables en la economía española.
Investigación en curso
A medida que avanza la investigación, los indicios recopilados por la Guardia Civil siguen apuntando a que el socio de Cerdán fue enlace entre Forestalia y un alto cargo de Teresa Ribera como pieza clave de la trama. Sin embargo, será la justicia la que determine el alcance real de estas conexiones.
Por ahora, el caso continúa abierto y se esperan nuevas diligencias que podrían arrojar más luz sobre un entramado complejo que combina política, negocios y administración pública. El desenlace de esta investigación será fundamental para esclarecer si existieron irregularidades y, en su caso, depurar responsabilidades.

