El Bloque Nacionalista Galego (BNG) eleva la presión sobre el alcalde de Vigo, Abel Caballero, y le da un ultimátum de 72 horas para comparecer públicamente por el caso Saltamontes, marcado por una investigación judicial tras un accidente mortal.
Tensión política en Vigo por un caso judicial que sacude al gobierno local
El clima político en Vigo se ha intensificado después de que el BNG haya exigido explicaciones urgentes al alcalde Abel Caballero en relación con el conocido como caso Saltamontes, que investiga un accidente mortal ocurrido en una atracción y que ha derivado en la imputación judicial de la concejala de Seguridad, Patricia Rodríguez Calviño.
La formación nacionalista ha marcado un plazo de 72 horas para que el regidor socialista dé la cara de forma voluntaria. En caso contrario, advierte de que impulsará junto al resto de la oposición la convocatoria de un pleno extraordinario en el Ayuntamiento de Vigo.
El portavoz municipal del BNG, Xabier Pérez Igrexas, ha sido tajante al exigir responsabilidades políticas inmediatas y ha reclamado no solo la comparecencia del alcalde, sino también el cese de la concejala imputada y la creación de una comisión de investigación.
El BNG presiona y acusa falta de transparencia del gobierno local
Igrexas ha denunciado que resulta “inconcebible” que un asunto de esta gravedad no haya provocado aún una explicación pública por parte del alcalde tras 21 meses sin aclaraciones oficiales, según sostiene su formación.
El BNG considera que la gestión del caso ha estado marcada por la opacidad institucional y la falta de respuesta política ante un hecho que ha generado fuerte controversia en la ciudad.
Además, el grupo nacionalista ha criticado la actitud del Partido Popular, al que acusa de intentar obtener “rédito partidista” con una estrategia que califican de “frívola y oportunista”.
El papel del PP y la batalla por el pleno extraordinario
Según el BNG, el PP habría enviado una propuesta para forzar la convocatoria de un pleno extraordinario, pero habría difundido públicamente su iniciativa antes de contar con los apoyos necesarios, en un movimiento que el Bloque interpreta como una maniobra política.
Esta tensión añade un nuevo elemento de confrontación en el consistorio vigués, donde la oposición busca forzar explicaciones mientras el gobierno local mantiene su estrategia de silencio público.
Un caso que mantiene la presión sobre el Ayuntamiento de Vigo
El denominado caso Saltamontes sigue generando consecuencias políticas. La imputación de la concejala de Seguridad ha reactivado las exigencias de responsabilidades y ha colocado nuevamente bajo presión al equipo de gobierno de Abel Caballero.
El BNG sostiene que el primer paso imprescindible es una comparecencia urgente del alcalde, como máxima autoridad municipal, antes de activar otras medidas institucionales.
Si no hay respuesta antes del viernes, el Bloque se muestra dispuesto a apoyar un pleno extraordinario junto al resto de la oposición, elevando así el conflicto político en el Ayuntamiento de Vigo.
