Soria implementa una zona de bajas emisiones a pesar de su población reducida
El Ayuntamiento de Soria ha anunciado la creación de una zona de bajas emisiones (ZBE), un movimiento que ha suscitado debates sobre su necesidad en una ciudad con una población de 41 025 habitantes. A raíz de esta iniciativa, la administración local busca mejorar la calidad del aire y avanzar hacia una movilidad más sostenible.
Este proyecto se encuentra en consulta pública, permitiendo a los ciudadanos de Soria expresar sus opiniones y sugerencias acerca de la futura regulación de la ZBE. La propuesta del Ayuntamiento socialista resalta que, a pesar de no estar legalmente obligada a implementar dicha zona debido a su demografía, se considera una prioridad dentro de su compromiso por la transición ecológica.
Medios locales han informado que la ZBE abarcará una superficie de 356 886 metros cuadrados y priorizará el acceso de vehículos menos contaminantes. Sin embargo, se ha señalado que Soria no enfrenta problemas significativos de congestión vehicular, lo que ha llevado a críticas y cuestionamientos sobre la efectividad y la necesidad de esta medida.
La Federación de Organizaciones Empresariales Sorianas (FOES) ha expresado su preocupación por las implicaciones que podría tener esta ZBE en el tráfico y el desarrollo económico local. Se destacan los retos relacionados con los cambios en la configuración vial, el incremento de los costos logísticos y la reducción de plazas de aparcamiento, lo cual podría afectar el comercio y los servicios en la ciudad.
La licitación del contrato para la implementación de la ZBE, valorado en 453 300 euros, incluye el diseño y la instalación de sistemas de control como cámaras de reconocimiento de matrículas, que ya han sido instaladas en el casco histórico de la ciudad y quedan a la espera de la aprobación final de esta ordenanza.

