La esperada reapertura de la pasarela que conecta los barrios de Cuatro Caminos y Os Mallos comienza a hacerse realidad. Sin embargo, los ciudadanos todavía tendrán que esperar para disfrutar plenamente de una infraestructura que lleva meses en obras y que ha supuesto una inversión pública cercana al millón de euros.
A partir de este martes, el Ayuntamiento de A Coruña habilitará únicamente uno de los tres accesos de la estructura, mientras continúan los trabajos para completar una reforma integral que el Gobierno local considera estratégica para la futura movilidad urbana de la ciudad.
Reapertura parcial de una infraestructura clave para la movilidad
La pasarela peatonal que sobrevuela la avenida Alfonso Molina, una de las principales arterias de entrada y salida de la ciudad, recuperará parcialmente su funcionamiento con la apertura del ramal que conecta con la parada de autobús número 344.
Esta actuación permitirá restablecer parte de la conexión peatonal entre ambos lados de la avenida, una demanda especialmente relevante para miles de usuarios que utilizan diariamente las estaciones de transporte y los servicios públicos de la zona.
No obstante, la reapertura será todavía incompleta. Los otros dos accesos que enlazan con la Ronda das Estacións seguirán cerrados mientras avanzan las obras de rehabilitación y modernización de la estructura.
Una inversión pública de casi un millón de euros
El proyecto impulsado por el Concello contempla una profunda actuación sobre una infraestructura considerada esencial para la movilidad peatonal de la ciudad.
La inversión destinada a esta reforma alcanza prácticamente el millón de euros, una cifra que refleja la magnitud de una intervención que busca adaptar la pasarela a las necesidades actuales de los usuarios y mejorar sus condiciones de seguridad.
Desde el Gobierno municipal defienden que la actuación resulta imprescindible para garantizar la conexión entre la actual estación de autobuses y la futura estación intermodal de A Sardiñeira, una de las grandes apuestas urbanísticas y de transporte para los próximos años.
Seguridad, accesibilidad y mantenimiento
La concejala de Infraestructuras y Movilidad, Noemí Díaz, ha señalado que la renovación permitirá adecuar la estructura a los estándares actuales de uso y reforzar las condiciones de seguridad para los peatones.
Más allá de esta actuación concreta, el Ayuntamiento mantiene un importante esfuerzo económico en la conservación de las pasarelas peatonales de titularidad municipal. En marzo se adjudicó el nuevo contrato de mantenimiento para los próximos dos años, con una inversión aproximada de 700 000 euros anuales.
La cifra pone de manifiesto el elevado coste que supone conservar este tipo de infraestructuras urbanas, un debate que periódicamente surge entre quienes reclaman una gestión más eficiente del gasto público y quienes consideran prioritario reforzar la seguridad y accesibilidad de los espacios peatonales.
La estación intermodal, el gran objetivo de fondo
La reforma de la pasarela no puede entenderse de forma aislada. Forma parte de una estrategia más amplia vinculada al desarrollo de la futura estación intermodal coruñesa, un proyecto llamado a transformar la movilidad de la ciudad y centralizar las conexiones ferroviarias y de autobús.
La infraestructura elevada constituye uno de los puntos de enlace fundamentales para facilitar los desplazamientos a pie entre ambos nodos de transporte, motivo por el que el Ayuntamiento ha acelerado los trabajos para recuperar cuanto antes la operatividad completa del paso.
Los vecinos siguen pendientes de la apertura total
Aunque la reapertura parcial supone un avance significativo, numerosos usuarios continúan esperando la finalización definitiva de las obras. La previsión municipal apunta a que la rehabilitación integral quede concluida en las próximas semanas, permitiendo la utilización de los tres ramales y recuperando plenamente la funcionalidad de una de las conexiones peatonales más utilizadas de la ciudad.
La cuestión que muchos ciudadanos se plantean ahora es si una inversión cercana al millón de euros y los meses de afecciones al tránsito peatonal se traducirán finalmente en una infraestructura más segura, moderna y preparada para las necesidades futuras de A Coruña.
