La Audiencia Provincial de A Coruña analizará la posible absolución de una pareja acusada de abusos tras la imposibilidad de los peritos de confirmar el relato de la denunciante.
Acusados niegan los hechos y defienden su inocencia
Una mujer de 39 años y su pareja, un hombre de 73, se sentaron este martes en el banquillo de la Audiencia Provincial de A Coruña, acusados de agresión sexual continuada contra una compañera de piso de la procesada. Los hechos habrían ocurrido en Betanzos, aunque ambos negaron rotundamente cualquier contacto indebido.
El hombre afirmó durante su declaración que “no le tocó ni un pelo” a la denunciante y describió las visitas de su pareja y la presunta víctima como reuniones sociales, donde únicamente compartían la televisión y alguna bebida en el salón antes de retirarse a la habitación. Por su parte, la mujer acusada, con discapacidad reconocida, mantuvo su versión frente a su abogado, asegurando que las relaciones sexuales con el hombre eran consentidas y que nunca existió contacto sexual con la compañera de piso.
Contradicciones y dudas sobre la acusación
El tribunal revisó la declaración grabada de la presunta víctima, quien aseguró haber sufrido abusos constantes durante diez años, incluyendo tocamientos bajo amenazas y relaciones sexuales forzadas en presencia de la procesada. Además, relató que el hombre le entregaba dinero a su pareja tras estos episodios.
Sin embargo, las psicólogas forenses alertaron sobre la dificultad de acreditar la veracidad del testimonio debido a la discapacidad intelectual leve de la denunciante y al tiempo transcurrido entre los hechos y su declaración. Las expertas destacaron la falta de espontaneidad en el relato, lo que imposibilitó una valoración pericial concluyente.
Posturas enfrentadas y peticiones de pena
Con el juicio ya visto para sentencia, el Ministerio Público mantiene la petición de 13 años y 9 meses de cárcel para la mujer y 13 años y 3 meses para el hombre. En contraste, las defensas insisten en la inconsistencia del testimonio y subrayan que podrían concurrir eximentes por discapacidad, lo que reforzaría la petición de absolución.
El caso plantea preguntas difíciles sobre la protección de las víctimas frente a la garantía de derechos de los acusados, especialmente en situaciones donde la evidencia es cuestionable y la versión de los hechos carece de corroboración objetiva.
