El muro AVE Álora dañado tras las lluvias de febrero comienza a ser desmontado por Adif, en un operativo que prioriza la seguridad y busca restablecer el tráfico ferroviario en el tramo afectado de alta velocidad en Málaga.
Los trabajos se centran en eliminar casi por completo las grandes paredes de hormigón que todavía permanecen en pie, conservando únicamente la primera línea de anclajes de unos cuatro o cinco metros. Una grúa de gran tonelaje trabaja 24 horas al día cortando y retirando los bloques de hormigón, en un procedimiento que se revisa periódicamente para garantizar la estabilidad del terreno y de los trabajadores.
Contexto del derrumbe del muro AVE Álora
El colapso del muro de contención de 300 metros de longitud y 15 de altura se produjo a consecuencia de las lluvias del 4 de febrero. Tras el desprendimiento, la inestabilidad del terreno impidió acometer los trabajos de forma inmediata, lo que obligó a planificar el dispositivo técnico y humano durante varias semanas.
Además, Adif coordinó tareas con Red Eléctrica para consolidar una torre de alta tensión que se encontraba comprometida por el derrumbe. Solo una vez despejada toda la tierra caída —aproximadamente 200 000 metros cúbicos— se pudo realizar una nueva inspección técnica que confirmó que los muros restantes no ofrecían seguridad para mantener la circulación ferroviaria, ni siquiera en la vía más alejada de la montaña.
Seguridad y previsión de reapertura
Según explicó el presidente de Adif, Pedro Marco de la Peña, “en algunos momentos nos están dando un factor de seguridad negativo”. Por ello, la previsión para restablecer la circulación ferroviaria no será antes de la última semana de abril, fecha que se revisará quincenalmente en función del avance de las obras.
Este desmontaje no solo reparará el daño causado por el derrumbe, sino que permitirá mejorar la seguridad del talud y del muro a largo plazo, evitando futuros incidentes y ofreciendo una solución más segura y comprometida para este tramo de la línea de alta velocidad Málaga-Álora.
Impacto y medidas preventivas
El operativo demuestra la importancia de priorizar la seguridad en infraestructuras críticas. Adif trabaja con medios humanos y materiales disponibles las 24 horas, aplicando técnicas que permitan eliminar de raíz la causa del derrumbe, consolidar la zona y garantizar que la circulación de trenes se pueda restablecer sin riesgos para los pasajeros ni para los trabajadores.
