La baloncestista española Alicia Flórez ha dado un paso decisivo en su carrera profesional en Estados Unidos. La jugadora leonesa, ex de Durán Maquinaria Ensino y con pasado en el Valencia Basket, ha sido ascendida por las Washington Mystics tras apenas un mes en la WNBA, pasando de un contrato de desarrollo a un contrato estándar de plantilla.
El movimiento confirma la rápida adaptación de la joven base-escolta de 22 años, que ha aprovechado al máximo sus primeras oportunidades en la liga estadounidense para ganarse la confianza del cuerpo técnico y consolidar su presencia en el equipo.
Un ascenso fulgurante en apenas un mes
La franquicia de Washington anunció este jueves que Flórez deja atrás su developmental contract para firmar un acuerdo estándar, un salto significativo dentro de la estructura salarial de la WNBA.
En el contexto del nuevo convenio colectivo de la liga, más favorable económicamente para las jugadoras, este tipo de contratos representan una oportunidad clave para consolidarse en la élite. En el caso de Flórez, su nuevo acuerdo se sitúa en torno a los 270 000 dólares brutos por temporada, aunque con las deducciones proporcionales correspondientes al tramo ya disputado.
De promesa a pieza útil en las Mystics
El cuerpo técnico de Washington ha destacado la intensidad y compromiso de la española. El entrenador Sydney Johnson ya había elogiado públicamente su actitud competitiva y su capacidad para aportar energía en ambos lados de la pista.
En sus primeras apariciones en la Copa de la Comisionada, Flórez promedió alrededor de 22 minutos por partido, firmando unos notables 7,3 puntos, 4,3 asistencias, 2 rebotes y 1 robo, cifras que han terminado por consolidar su ascenso dentro del equipo.
Con este movimiento, la jugadora pasa a formar parte estable del roster sin limitaciones de minutos ni de disponibilidad, un paso clave en su desarrollo dentro de la élite del baloncesto femenino mundial.
España sigue ganando presencia en la WNBA
El caso de Flórez refuerza la creciente presencia del baloncesto español en la WNBA. El país cuenta ya con varias jugadoras consolidadas en la liga, como la reciente número tres del Draft 2026, Awa Fam, en Seattle Storm, o María Conde, que compite en la nueva franquicia de Toronto Tempo.
También figuran en la competición nombres como Raquel Carrera, con contrato estándar en Nueva York, o Marta Suárez, que lucha por asentarse en su equipo tras su paso por procesos de desarrollo. El caso de Maite Cazorla, que no logró consolidarse tras su pretemporada en Atlanta Dream, refleja la alta exigencia de la liga.
En ese contexto, el ascenso de Flórez se interpreta como un nuevo éxito para la cantera española, que sigue ganando espacio en el baloncesto profesional estadounidense.

