Investigadores del Centro Oncológico Kimmel de Johns Hopkins, Estados Unidos, han validado un análisis de sangre basado en inteligencia artificial (IA) para detectar cáncer de hígado en diferentes poblaciones. El estudio, publicado en la revista Cell Press Blue, utilizó la plataforma de biopsia líquida denominada Delfi, que evalúa fragmentos de ADN libre circulante en la sangre.
El análisis estudiado abarca millones de fragmentos de ADN y ha demostrado su capacidad para identificar el carcinoma hepatocelular, la forma más común de cáncer de hígado, en fases tempranas y avanzadas. La investigación incluyó a 377 personas de Guatemala y Rumanía, poblaciones con características biológicas y geográficas distintas, y con diferentes factores asociados a la enfermedad hepática, como hepatitis víricas, consumo de alcohol, enfermedad hepática metabólica, obesidad, diabetes y exposición a aflatoxinas.
El método combina el análisis del fragmentoma con la medición de la proteína sanguínea alfa-fetoproteína (AFP) y considera factores clínicos sencillos como edad y sexo. Esta combinación mejoró la sensibilidad del diagnóstico en comparación con pruebas de sangre aisladas tradicionalmente utilizadas.
Los investigadores emplearon también MethID, una técnica para determinar el origen de los fragmentos de ADN, y observaron que el análisis no solo detecta señales de células tumorales, sino también de células hepáticas, vasos sanguíneos y células inmunitarias implicadas en la respuesta al cáncer.
Además, se identificaron diferencias moleculares entre las poblaciones estudiadas, como un patrón de mutación asociado a la exposición a aflatoxinas en Guatemala, aunque el clasificador general mantuvo su eficacia independientemente de las causas subyacentes del cáncer.
Este análisis del fragmentoma a escala genómica permite detectar características biológicas comunes y específicas del cáncer de hígado en diferentes grupos, lo que podría facilitar el desarrollo de pruebas no invasivas comunes para diversas enfermedades hepáticas.
El equipo de investigación tiene previsto avanzar con estudios clínicos prospectivos y desarrollar estrategias que integren el análisis del fragmentoma con biomarcadores proteicos y factores de riesgo clínicos. También han validado recientemente un análisis de sangre para detectar cáncer de pulmón denominado FirstLook Lung, disponible en algunos sistemas sanitarios de Estados Unidos.
El avance supone un paso en la búsqueda de métodos diagnósticos más precisos y accesibles, que permitan la detección temprana y mejoren el manejo clínico del cáncer de hígado, cuya incidencia está aumentando a nivel global y representa un desafío importante para la salud pública.
