Artesanía Florencia abandona su histórica ubicación en el Centro de Málaga tras 17 años de actividad, en un movimiento marcado por la presión del comercio online, el encarecimiento de los alquileres y el relevo generacional dentro del negocio familiar.
Artesanía Florencia cierra su etapa en la calle Santa Lucía
El emblemático comercio Artesanía Florencia, especializado en bordados artesanales, mantillas y complementos, ha puesto fin a su actividad presencial en la calle Santa Lucía, en pleno Centro de Málaga.
El negocio no desaparece, pero sí cambia de ubicación y modelo comercial, trasladándose a un nuevo local en Armengual de la Mota, donde continuará su actividad con un espacio más amplio y un concepto renovado.
Durante el periodo de transición, la firma seguirá operando a través de su página web, ofreciendo descuentos de hasta el 70% en parte de sus productos.
Más de 70 años de historia artesanal
La trayectoria de Artesanía Florencia se remonta a 1952, cuando Vicente Cano fundó una empresa familiar especializada en bordados artesanales en tul de seda e hilo de algodón.
Con el paso del tiempo, el negocio se consolidó como un referente del sector, manteniendo una producción artesanal vinculada a la tradición textil andaluza.
Entre sus trabajos más destacados figuran:
- Mantos para la Virgen del Rocío (2014)
- Reproducciones inspiradas en la Alhambra
- Complementos textiles y de arte religioso
Además, la firma ha trabajado para clientes de relevancia como la infanta Cristina, lo que refuerza su posicionamiento en el sector de la artesanía de alto nivel.
El impacto del comercio online en el pequeño comercio
Uno de los factores clave en esta decisión ha sido el avance de las plataformas digitales y las grandes compañías internacionales de bajo coste.
Desde el propio entorno del negocio reconocen la dificultad de competir en el actual escenario:
“No se puede competir con empresas como Shein”, lamentan los responsables, en referencia al dominio del fast fashion y el comercio masivo online.
Shein representa este nuevo modelo de consumo que está afectando de forma directa al comercio tradicional en el centro urbano de Málaga.
Relevo generacional y fin de una etapa
Otro elemento determinante ha sido la jubilación de Vicente Cano, responsable histórico del diseño y figura clave en la evolución del negocio.
Su retirada marca el inicio de una nueva etapa en la empresa familiar, que ahora apuesta por modernizar su estructura sin perder la esencia artesanal que la ha caracterizado durante décadas.
El cambio también responde a una necesidad de adaptación a un mercado cada vez más competitivo y digitalizado.
Problemas estructurales del Centro de Málaga
Además del impacto del comercio online, el negocio señala otros factores que han influido en su decisión:
- Elevado coste del alquiler
- Restricciones de acceso al centro histórico
- Falta de aparcamiento
- Espacio comercial insuficiente
El local anterior, de apenas 60 metros cuadrados, se había quedado pequeño para la actividad diaria.
“Por más tetris que hacíamos, ya no era suficiente”, explican desde la dirección del negocio.
Nuevo local y expansión del modelo comercial
La nueva tienda contará con aproximadamente 150 metros cuadrados, lo que permitirá casi triplicar el espacio actual.
La apertura está prevista para finales de junio, una vez concluidas las obras del nuevo establecimiento.
El proyecto incluirá:
- Ampliación de probadores
- Nueva línea de vestidos de novia, madrina e invitada
- Mantillas y velos artesanales renovados
- Revalorización del trabajo artesanal
La nueva etapa estará dirigida por la siguiente generación familiar, que busca equilibrar tradición y modernidad en un entorno comercial en plena transformación.
Un reflejo del cambio del comercio en Málaga
El caso de Artesanía Florencia se enmarca en una tendencia más amplia: la transformación del Centro de Málaga, donde el comercio tradicional pierde presencia frente a modelos orientados al turismo, la digitalización y el consumo rápido.
Este proceso abre un debate sobre la identidad comercial del centro urbano y la supervivencia de los negocios históricos en la ciudad.
