La Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez en una decisión que supone un giro relevante en la causa judicial que afecta a la esposa del presidente del Gobierno. El tribunal ha estimado parcialmente varios recursos de apelación y concluye que no existen, por ahora, “indicios concluyentes y consistentes” que justifiquen la continuación del procedimiento por la vía del tribunal del jurado.
La decisión de que La Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez revoca el planteamiento del juez instructor, Juan Carlos Peinado, quien había transformado las diligencias previas en procedimiento ante el tribunal del jurado. Esto implicaba que, en caso de juicio, la causa sería enjuiciada por ciudadanos y no por magistrados profesionales.
Un revés al juez instructor
La Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid ha estimado parcialmente cuatro recursos presentados por las defensas. Entre ellas, la de Begoña Gómez, la del empresario Juan Carlos Barrabés y la de Cristina Álvarez, asesora en Moncloa.
El tribunal considera que el magistrado no ha realizado la “mínima verificación” exigida previamente para sustentar la adaptación de la causa a los trámites del jurado. De este modo, el auto subraya que no se han concretado adecuadamente las conductas imputadas ni la base indiciaria que justificaría el cambio procesal.
La resolución recuerda que ya en octubre de 2025 la Sala había pedido al instructor delimitar con mayor precisión los hechos investigados antes de avanzar en nuevas fases procesales.
¿Por qué la Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez?
1. Falta de indicios consistentes
El punto central del auto es la ausencia de “indicios concluyentes y consistentes”. Según la Sala, la transformación en procedimiento de jurado requiere una base incriminatoria sólida, aunque sea provisional.
2. Deficiencias en la motivación
Los magistrados critican que no se detallaran con claridad las conductas concretas que justificarían la aplicación del tribunal del jurado.
3. Vulneración del derecho de defensa
El tribunal entiende que la falta de precisión afecta al derecho fundamental a la tutela judicial efectiva, ya que dificulta la preparación de la defensa.
4. Retroacción de actuaciones
La decisión implica retrotraer la causa al momento previo al auto de transformación, lo que supone un nuevo escenario procesal.
Contexto de la investigación
La causa investiga presuntos delitos de tráfico de influencias, malversación y cohecho en relación con la contratación de una asesora en Moncloa. El juez Peinado había acordado que el procedimiento siguiera la vía del jurado popular, mecanismo previsto para determinados delitos.
Sin embargo, al determinar que La Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez, el tribunal deja en suspenso esa vía y obliga a reordenar el proceso.
En su auto, los magistrados recalcan que no es asumible una decisión “trascendental” sin concretar adecuadamente los hechos investigados. Subrayan que no basta con una hipótesis acusatoria genérica para activar el mecanismo del jurado.
Implicaciones políticas y jurídicas
La decisión tiene una evidente dimensión política, dado que afecta a la esposa del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No obstante, el auto se centra exclusivamente en cuestiones procesales.
Que La Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez no implica el archivo de la causa, sino una corrección en la vía procesal elegida. El procedimiento continúa, pero deberá ajustarse a las exigencias marcadas por la Sala.
Expertos consultados señalan que el tribunal del jurado exige una delimitación muy clara de los hechos y de su encaje jurídico, dado que serán ciudadanos quienes valoren la prueba en caso de juicio.
Un procedimiento aún abierto
La resolución no pone fin a la investigación. La causa sigue su curso en el juzgado instructor, que deberá reforzar la base indiciaria si pretende avanzar hacia fases posteriores.
El hecho de que La Audiencia de Madrid anula jurado popular a Begoña Gómez marca, sin embargo, un precedente relevante en el desarrollo del caso. La Sala insiste en que antes de adoptar decisiones de gran calado procesal es imprescindible concretar los hechos y sustentar adecuadamente la imputación.
En términos jurídicos, el auto refuerza la exigencia de motivación y precisión en la fase de instrucción, especialmente cuando se trata de activar mecanismos como el tribunal del jurado.
Por ahora, la causa continúa abierta y pendiente de nuevas diligencias. La decisión de la Audiencia redefine el marco procesal y devuelve el foco a la consistencia de los indicios, que serán determinantes en los próximos pasos del procedimiento.
