La Encuesta de Población Activa (EPA) del segundo trimestre de 2024 revela una disminución significativa en el número de trabajadores autónomos en España. Entre abril y junio, el colectivo perdió 42 900 autónomos, lo que representa un descenso del 1,33 % en comparación con el trimestre previo.
Además, en términos interanuales, la cifra de trabajadores por cuenta propia ha retrocedido en 99 700 personas, equivalente a una caída del 3,04 % respecto al mismo periodo del año anterior.
Un aspecto relevante es la disminución de los autónomos empleadores, aquellos que cuentan con trabajadores asalariados a su cargo. Según la EPA, en el segundo trimestre se registró una reducción de 42 500 autónomos empleadores, un 4,36 % menos que en el trimestre anterior.
En el último año, este grupo ha disminuido en 27 700 personas, cerca del 3 % de reducción.
El colectivo de autónomos sin empleados también presentó una caída durante el trimestre, con 10 700 autónomos menos. Esta cifra se amplía a una reducción de 89 300 autónomos sin asalariados en el último año.
Por otro lado, el número de ayudas familiares dentro de los autónomos mostró un incremento de 12 200 personas durante el trimestre.
En contraste con la evolución del empleo autónomo, el empleo general en España mejoró notablemente en el mismo periodo, con un aumento de 486 000 personas ocupadas y una tasa de paro que descendió hasta el 9,87 %.
La Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA) atribuye la reducción del trabajo por cuenta propia a factores como el aumento de costes, la presión fiscal y las cargas administrativas que afectan a este colectivo. ATA destaca la importancia de medidas que faciliten la continuidad de los pequeños negocios y la generación de empleo desde el sector autónomo.
Estos datos enfatizan la necesidad de un análisis profundo para identificar políticas que apoyen la estabilidad y crecimiento del trabajo autónomo en España, dado su papel en la economía y la creación de empleo estable.
