La presidenta de la Comunidad de Madrid insiste en que ya ha ofrecido todas las explicaciones sobre el inmueble adquirido por 6,3 millones de euros y puesto ahora a la venta por 6,69 millones. Feijóo había pedido aclarar por qué se compró un espacio que generó dudas sobre su uso como oficina.
Isabel Díaz Ayuso ha vuelto a cerrar filas sobre la polémica del ático adquirido por la Comunidad de Madrid en el distrito madrileño de Chamberí. La presidenta regional sostiene que el asunto está suficientemente explicado y ha resumido su posición con una frase destinada a zanjar el debate: «Está en venta, chao pescao».
El inmueble fue comprado inicialmente por 6,3 millones de euros con la intención de utilizarlo como sede temporal durante las obras de remodelación de la Real Casa de Correos. Posteriormente, la empresa pública Planifica Madrid lo puso a la venta por 6,69 millones.
La controversia ha vuelto a crecer después de que Alberto Núñez Feijóo señalara que Patrimonio de la Comunidad de Madrid debería explicar por qué se adquirió un inmueble sobre el que se han planteado dudas respecto a su posible utilización como oficina.
Ayuso: «No se puede estirar más este chicle»
Preguntada este lunes durante una visita a San Martín de Valdeiglesias, Ayuso insistió en que no tiene nada nuevo que añadir.
«No se puede estirar más este chicle por más que se pregunte una y otra vez», afirmó.
La dirigente madrileña aseguró que el asunto podría prolongarse durante meses si cada declaración política vuelve a abrir el debate.
Su conclusión fue directa: «Está en venta, chao pescao».
Ayuso sostiene que se trataba de «un inmueble destinado a oficinas y que puede albergar despachos, como cualquier otra planta».
La presidenta regional considera que la decisión de venderlo debería cerrar definitivamente la polémica.
El inmueble costó 6,3 millones y se vende por 6,69 millones
El precio de la operación constituye uno de los principales focos de atención.
La Comunidad de Madrid adquirió el inmueble por 6,3 millones de euros y actualmente lo ofrece por 6,69 millones, aproximadamente 390 000 euros más.
Según el Gobierno regional, los fondos obtenidos con la venta se destinarán a las labores de recuperación tras los incendios registrados este verano en la sierra oeste madrileña.
La oposición, sin embargo, ha cuestionado desde el inicio tanto la necesidad de la compra como el uso previsto para el inmueble.
Feijóo pide explicaciones sobre la operación
El debate tomó una nueva dimensión después de las palabras del presidente nacional del PP.
Alberto Núñez Feijóo reconoció que desde abril conocía que la Comunidad de Madrid estaba buscando un inmueble para trasladar temporalmente determinados servicios durante las obras de la sede regional.
Sin embargo, también apuntó que la administración competente debería explicar por qué se compró un espacio que ha generado dudas sobre su idoneidad para uso de oficinas.
Ayuso ha respondido restando trascendencia a esas declaraciones.
«Si le van preguntando a cada político que viene de vacaciones, tienen un nuevo titular, pero viene a ser lo mismo», afirmó.
Génova evita alimentar la polémica
Desde la dirección nacional del Partido Popular han tratado de rebajar el enfrentamiento.
El portavoz del PP, Borja Sémper, aseguró este lunes que no dispone de información adicional y se remitió a las explicaciones ofrecidas por la Comunidad de Madrid.
Sémper confirmó que Feijóo sabía que se realizarían obras en la sede regional y defendió que el presidente del PP mantiene una relación fluida con los responsables autonómicos del partido.
Desde Génova intentan así evitar que el asunto se transforme en una disputa interna entre Ayuso y Feijóo.
El Gobierno aprovecha el caso para cargar contra el PP
El Ejecutivo central ha utilizado la controversia para exigir nuevas explicaciones.
La ministra portavoz, Elma Saiz, ha reclamado a Feijóo que aclare exactamente qué conocía sobre la búsqueda y adquisición del inmueble.
Por su parte, el ministro para la Transformación Digital y secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, ha acusado a Ayuso y Feijóo de ofrecer versiones contradictorias.
López sostiene que deberán responder «ante los tribunales, ante la Asamblea y ante los ciudadanos» por una operación de más de seis millones de euros realizada con fondos públicos.
En respuesta al «chao pescao» utilizado por Ayuso, el dirigente socialista replicó en redes sociales: «Más que chao pescao es que te han pescao».
Ayuso acusa a la oposición de intentar mantener vivo el caso
La presidenta madrileña considera que el debate forma parte de una estrategia política para prolongar artificialmente una controversia que, a su juicio, ya está aclarada.
Ayuso ha acusado a la oposición de «azuzar y enredar» alrededor de la operación.
«Todo lo que digo se puede demostrar», señaló.
La presidenta regional sostiene que la adquisición tenía una finalidad administrativa legítima y que la posterior decisión de vender el inmueble elimina cualquier discusión sobre su utilización futura.
Una operación que seguirá bajo escrutinio político
Aunque Ayuso quiere cerrar el asunto, la polémica difícilmente desaparecerá de inmediato.
La oposición seguirá poniendo el foco en por qué se eligió ese inmueble, qué informes avalaron la compra, cuál era exactamente su uso previsto y por qué finalmente se decidió venderlo.
El PP, por su parte, intentará contener el desgaste político y evitar que el caso se convierta en una nueva fuente de tensiones internas.
Por ahora, Ayuso ha fijado su posición con claridad: considera que las explicaciones ya están dadas, el inmueble está en proceso de venta y no tiene intención de prolongar más la controversia.

