La Berlinale, uno de los festivales de cine más prestigiosos del mundo, enfrenta críticas por parte de la izquierda cultural debido a la decisión de su jurado de no realizar declaraciones políticas durante el evento. Entre los miembros del jurado se encuentran el reconocido director Wim Wenders, la actriz Michelle Yeoh y el actor Neil Patrick Harris, quienes han sido instados tanto por periodistas como por activistas en redes sociales a abordar temas políticos en sus intervenciones.
En una rueda de prensa de presentación, Wim Wenders se pronunció en contra de la politicización del festival, señalando: «No podemos entrar realmente en el ámbito de la política. Tenemos que mantenernos al margen de la política… somos lo contrario de la política». Esta afirmación provocó reacciones negativas, especialmente en redes sociales, donde algunos críticos cuestionaron la falta de solidaridad del festival con causas como Palestina, en comparación con su apoyo a Irán y Ucrania.
Michelle Yeoh, quien fue distinguida con el Oso de Oro de honor en la Berlinale, también ha recibido críticas por no abordar temas de representación en sus declaraciones. En respuesta a preguntas sobre diversidad, afirmó: «Todos deberíamos poder ser nosotros mismos. Y esa es la verdadera libertad».
Por su parte, Neil Patrick Harris ha reaccionado a las presiones para que se pronuncie contra el aumento del fascismo en Europa, reiterando su preferencia por un enfoque «apolítico», lo que llevó a una reacción hostil en las redes, dado su activismo en causas LGTBI.
La organización del festival ha defendido la libertad de sus artistas, subrayando la importancia de un espacio en el que se escuchen diversas perspectivas, sin presiones externas. La directora del festival, Tricia Tuttle, ha respaldado al jurado y ha expresado que los cineastas no están obligados a comentar sobre todos los temas políticos que se les planteen, resaltando la importancia del espacio cultural para la libertad de expresión.
