Una investigación internacional demuestra que las plantas pueden comunicarse mediante señales químicas cuando sufren un ataque, activando mecanismos de defensa en las plantas cercanas.
Durante décadas fue una hipótesis discutida en la botánica, pero ahora la ciencia tiene pruebas más sólidas: las plantas pueden comunicarse entre ellas. Un estudio liderado por el biólogo molecular Masatsugu Toyota en la Universidad de Saitama ha demostrado que los vegetales envían señales químicas a otras plantas cuando detectan una amenaza.
La investigación, publicada en la revista científica Nature Communications, revela que cuando una planta es dañada —por ejemplo, por insectos o al ser cortada— libera compuestos al aire que funcionan como una señal de alarma para las plantas cercanas.
El olor a hierba recién cortada es una señal de alerta
Uno de los hallazgos más llamativos del estudio explica un fenómeno cotidiano: el olor a hierba recién cortada.
Cuando una planta sufre daño, libera compuestos orgánicos volátiles que otras plantas pueden detectar. Estas sustancias actúan como mensajes químicos de advertencia, avisando a sus vecinas de que existe un peligro cercano.
Entre los compuestos identificados por los investigadores destacan el Z-3-HAL y el E-2-HAL, moléculas que desencadenan la respuesta defensiva en otras plantas.
Cómo reaccionan las plantas ante la advertencia
Para observar este proceso en tiempo real, los científicos utilizaron una versión modificada de Arabidopsis thaliana, diseñada para emitir fluorescencia verde cuando detecta señales químicas específicas.
Gracias a esta técnica, el equipo pudo comprobar que:
- Tras detectar la señal química de una planta dañada,
- La planta vecina genera ráfagas de señales de calcio en sus células,
- Estas señales recorren las hojas en aproximadamente un minuto,
- Y activan genes de defensa antes de que llegue el ataque.
Es decir, la planta se prepara para defenderse antes de ser atacada.
Un sistema similar al de las neuronas
Otro de los aspectos más sorprendentes del estudio es que este sistema de comunicación vegetal presenta similitudes con los mecanismos de señalización de las neuronas en los animales.
Las señales químicas penetran en la planta a través de los estomas, pequeñas aberturas en las hojas, y se transmiten entre células mediante impulsos de calcio, un proceso que recuerda a la transmisión de información en los sistemas nerviosos.
Aunque las plantas no tienen cerebro ni sistema nervioso, este hallazgo demuestra que no son organismos pasivos, sino que forman parte de redes de comunicación biológica mucho más complejas de lo que se pensaba.
Un descubrimiento clave para la ciencia
El estudio supone un avance importante para la Botánica y abre nuevas vías de investigación sobre cómo las plantas perciben su entorno y se protegen colectivamente.
Para los científicos, comprender estos sistemas podría tener aplicaciones futuras en agricultura, protección de cultivos y desarrollo de plantas más resistentes a plagas.
Y también cambia nuestra forma de ver el mundo vegetal: las plantas no solo crecen y sobreviven… también se avisan entre ellas cuando hay peligro.
