La mortalidad por cáncer de recto entre jóvenes aumenta

Las muertes por cáncer de recto están aumentando entre los adultos jóvenes en Estados Unidos, superando a las del cáncer de colon, según un estudio presentado en la Semana de las Enfermedades Digestivas (DDW) 2026 en Chicago. Esta investigación, liderada por la Universidad Médica SUNY Upstate, se basa en registros de defunción entre 1999 y 2023 en personas de entre 20 y 44 años.

Los resultados del análisis indican un incremento sostenido de la mortalidad por cáncer colorrectal, con una tendencia especialmente marcada en el cáncer de recto. Se observó que la mortalidad por cáncer de recto crece entre dos y tres veces más rápido que la del cáncer de colon en todos los grupos demográficos, independientemente del sexo, la raza o la región.

Entre la generación millennial, específicamente en el grupo de edad de 35 a 44 años, las proyecciones indican que la mortalidad por cáncer de recto seguirá aumentando hasta 2035 si se mantienen las tendencias actuales, mientras que el crecimiento del cáncer de colon es más moderado.

El estudio señala que los adultos hispanos presentan el mayor aumento en las tasas de mortalidad por cáncer de recto, siendo el grupo con el crecimiento más rápido. Por regiones, los estados del oeste de Estados Unidos registran los incrementos más elevados en este tipo de cáncer, según los datos de la base WONDER de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

La autora principal del estudio, Mythili Menon Pathiyil, indica que el cáncer colorrectal ha dejado de ser una afección predominantemente en personas mayores. Los factores que pueden contribuir al aumento de la mortalidad incluyen el tiempo que transcurre hasta el inicio del tratamiento. Por ejemplo, los pacientes mayores suelen comenzar el tratamiento aproximadamente un mes después de la aparición de los síntomas, mientras que los adultos jóvenes pueden tardar hasta siete meses.

Este retraso se debe a la interpretación errónea de los síntomas iniciales, que pueden ser confundidos con afecciones menos graves, lo que afecta directamente la evolución de la enfermedad y provoca diagnósticos en fases avanzadas. Los investigadores sugieren la necesidad de un cambio en el enfoque clínico, recomendando mayor uso de pruebas diagnósticas, como la sigmoidoscopia flexible, y un aumento de la atención a los síntomas en consultas de atención primaria para pacientes menores de 45 años.

Según Pathiyil, es imperativo cambiar la percepción de la enfermedad, reconociendo que el cáncer colorrectal en adultos jóvenes es cada vez más frecuente y requiere una respuesta más inmediata del sistema sanitario.

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