Crece la tensión en la torre de control del aeropuerto de A Coruña
La tensión laboral en la torre de control del aeropuerto de A Coruña (Alvedro) ha alcanzado un punto crítico. Los controladores aéreos mantendrán una reunión decisiva con la empresa Saerco el próximo 16 de marzo, en un intento de resolver un conflicto que se arrastra desde hace semanas y que podría terminar en una huelga con impacto nacional.
El encuentro llega después de que los profesionales hicieran pública una carta de advertencia dirigida a varias administraciones, en la que expresaban su “máxima preocupación” por la situación del servicio. En ese documento, los controladores alertaban incluso de la posibilidad de limitar la operativa o cerrar temporalmente la torre si no se corrigen los problemas actuales.
Desde el sindicato mayoritario del sector, la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), confirman que la reunión fue convocada por la empresa para abordar las denuncias planteadas por la plantilla.
La portavoz del sindicato en Galicia, Susana Romero, explicó que los trabajadores esperan que esta vez se presenten soluciones concretas y no simples promesas.
“Esperamos que presenten un plan real para resolver la situación, porque el estado actual del servicio sigue siendo preocupante”, advirtió.
Falta de personal y sobrecarga de trabajo
El origen del conflicto se encuentra en problemas estructurales de plantilla y organización. Según los controladores, la torre de Alvedro cuenta actualmente con solo ocho profesionales, una cifra que consideran insuficiente para garantizar turnos sostenibles.
Esta situación, denuncian, está provocando:
- Sobrecarga de trabajo
- Dificultades para cubrir turnos
- Aumento del estrés laboral
- Incremento de bajas médicas
Los controladores sostienen que esta combinación no solo afecta a sus condiciones laborales, sino también a la operatividad del servicio aéreo.
En su carta a las administraciones, entre ellas la Xunta de Galicia y el Ayuntamiento de A Coruña, alertaban de que no puede descartarse una limitación del servicio o incluso un cierre temporal de la torre si la situación no se corrige.
La huelga podría extenderse a otros aeropuertos de España
Desde USCA aseguran que acudirán a la reunión con voluntad de diálogo, pero sin descartar medidas de presión si no se producen avances.
El aviso es claro: si no hay acuerdo, podría convocarse una huelga.
Ese paro no afectaría únicamente a A Coruña. La empresa Saerco gestiona actualmente ocho torres de control en aeropuertos españoles, lo que abre la puerta a un conflicto de alcance nacional.
Entre los aeropuertos gestionados por la compañía se encuentran:
- Sevilla
- Jerez
- Cuatro Vientos (Madrid)
- Vigo
- La Palma
- Fuerteventura
- Lanzarote
- El Hierro
En varias de estas instalaciones, los sindicatos también han denunciado problemas similares de plantilla y condiciones laborales.
Saerco y Aena defienden que el servicio funciona con normalidad
Frente a las críticas sindicales, Saerco sostiene que el servicio se presta con total normalidad.
Fuentes de la empresa aseguran que la seguridad operacional está “plenamente garantizada” y que la planificación de turnos cumple con la normativa vigente.
Por su parte, Aena recuerda que el control aéreo en sus aeropuertos se presta a través de proveedores certificados y bajo supervisión de la autoridad competente. Según el gestor aeroportuario, las relaciones laborales corresponden exclusivamente a las empresas adjudicatarias, no a la empresa pública.
Un conflicto que llega en el peor momento: más pasajeros por el cierre de Santiago
La crisis laboral llega además en el peor momento para el aeropuerto coruñés.
Entre el 23 de abril y el 27 de mayo, el aeropuerto de Santiago–Rosalía de Castro cerrará completamente por las obras de renovación de su pista, un proyecto de 26,61 millones de euros que incluye:
- regeneración del pavimento
- renovación del sistema de balizamiento
- mejoras en drenaje y nivelación
- modernización del sistema de aterrizaje instrumental (ILS)
- instalación de 900 balizas LED
- más de 100 kilómetros de cableado nuevo
Durante ese periodo, muchos vuelos deberán desviarse a otros aeropuertos gallegos, especialmente al de A Coruña.
Las estimaciones apuntan a que Alvedro podría asumir unos 6 000 pasajeros adicionales cada semana.
Si el conflicto laboral se intensifica o se convoca una huelga, el impacto sobre el tráfico aéreo podría ser considerable, justo cuando el aeropuerto necesita más operatividad que nunca.
Un punto de inflexión para el control aéreo
La reunión del 16 de marzo se presenta como un momento clave para desbloquear el conflicto entre la plantilla y la empresa.
Si no hay avances reales, el sector del control aéreo podría enfrentarse a un nuevo foco de tensión laboral en plena red aeroportuaria española, con efectos directos sobre pasajeros, aerolíneas y el propio sistema de transporte.
La pregunta ahora es inevitable: ¿se resolverá el problema antes de que estalle una huelga que afecte a varios aeropuertos del país?
