Los correos de la edil de Móstoles enviados al Gobierno de la Comunidad de Madrid y al Partido Popular han reabierto con fuerza la polémica política y mediática en torno al caso del presunto acoso sexual denunciado contra el alcalde del municipio, Manuel Bautista. El Ejecutivo regional ha hecho públicos hasta nueve correos electrónicos en los que la concejala se refiere reiteradamente a una situación de “discriminación laboral”, solicitando “amparo” al PP, pero sin mencionar expresamente un supuesto acoso sexual hasta meses más tarde y ya a través de su abogado.
La difusión de estos correos de la edil de Móstoles, a los que ha tenido acceso Europa Press tras una información adelantada por El País, busca aclarar la secuencia de los hechos y contextualizar la actuación del partido y de la Comunidad de Madrid ante una situación que ha generado un fuerte desgaste político.
Primeros correos: discriminación laboral y petición de amparo
El primero de los correos de la edil de Móstoles está fechado el 26 de febrero de 2024. En él, la concejala solicita una reunión con la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, y pide “amparo” ante lo que define como una “situación laboral insostenible”. En ese mensaje inicial, la edil habla de una “discriminación muy grave” que asegura sufrir desde mayo de 2023, solicitando además discreción.
Desde el Gabinete de la presidenta se le responde que Ayuso no puede reunirse con ella por motivos de agenda, pero que su situación será trasladada al secretario general del PP de Madrid, Alfonso Serrano. Este patrón se repite en los siguientes correos, donde la concejala insiste en la gravedad de la discriminación laboral, sin introducir aún ninguna referencia explícita al acoso sexual.
Insistencia y falta de respuesta, según la edil
En un segundo y tercer mensaje, enviados a finales de febrero y principios de marzo, los correos de la edil de Móstoles vuelven a subrayar que la situación es “insostenible” y que no ha recibido respuesta efectiva. El 4 de marzo y nuevamente el 15 de marzo, tras una reunión con Serrano y con la vicesecretaria de Organización del PP de Madrid, Ana Millán, la concejala insiste en que no se han adoptado soluciones concretas.
El 18 de marzo, otro de los correos recalca su sensación de indefensión y solicita expresamente que se valore la activación del protocolo de prevención y actuación frente a todo tipo de acoso en el trabajo. No obstante, incluso en ese momento, los correos de la edil de Móstoles siguen centrados en la vertiente laboral del conflicto.
Meses después aparece la referencia al acoso sexual
No es hasta el octavo correo cuando se introduce por primera vez la expresión “presunto acoso sexual o profesional”. En este caso, el mensaje ya no lo envía directamente la concejala, sino su abogado. Este cambio de tono y de interlocutor marca un punto de inflexión en la cronología del caso.
Según expone el letrado, en las reuniones mantenidas con responsables del PP no se habrían garantizado los derechos de la edil ni se habrían adoptado medidas preventivas. En ese escrito, incluido dentro de los correos de la edil de Móstoles, se solicita una explicación formal de por qué no se activaron los protocolos internos del partido ni el protocolo de acoso de la Comunidad de Madrid.
Renuncia y acusación de falta de amparo
La última fase de esta cadena de comunicaciones llega el 3 de octubre de 2024, cuando la concejala remite su escrito de renuncia al PP madrileño. En ese documento, hace referencia ya de forma explícita a una “grave situación de acoso sexual y laboral” y denuncia una absoluta falta de amparo por parte del partido.
En su escrito, recuerda que mantuvo al menos tres reuniones con responsables del PP y envió hasta seis solicitudes formales de protección. A su juicio, lejos de recibir apoyo, se encontró con una actitud de silencio y revictimización. Estos argumentos se apoyan, según ella, en el contenido previo de los correos de la edil de Móstoles.
Un caso con impacto político en la Comunidad de Madrid
La presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, ha defendido que la publicación de los correos busca aportar transparencia y desmontar interpretaciones interesadas. Desde la Comunidad insisten en que la cronología demuestra que durante meses no se habló de acoso sexual, sino de un conflicto laboral interno.
El debate sigue abierto y los correos de la edil de Móstoles se han convertido en una pieza central para dirimir responsabilidades políticas y valorar si se actuó de forma adecuada. Mientras tanto, el caso continúa generando tensión dentro del PP madrileño y alimentando la confrontación entre partidos en la Asamblea de Madrid.

