La tensión sanitaria vuelve a estallar en Galicia. Lo que denuncian médicos y profesionales podría ser solo la punta del iceberg de un sistema que muchos consideran al borde del colapso.
Protestas en A Coruña por el deterioro de la sanidad pública
Este lunes, coincidiendo con el Día de la Atención Primaria, decenas de profesionales sanitarios se concentraron frente al centro de salud de San José, en A Coruña, en una protesta impulsada por la organización SOS Sanidade Pública. La movilización no fue aislada: más de veinte centros de salud en toda Galicia replicaron la misma escena, evidenciando un malestar generalizado en el sistema sanitario autonómico.
El motivo principal: denunciar el grave deterioro de la atención primaria, el nivel asistencial más cercano al ciudadano y considerado clave para el correcto funcionamiento del sistema sanitario.
Sobrecarga, burocracia y falta de médicos: un cóctel explosivo
Los profesionales sanitarios alertan de una situación crítica marcada por:
- Agendas saturadas con citas acumuladas
- Excesiva burocratización que resta tiempo a la atención al paciente
- Falta de cobertura en bajas y ausencias
- Financiación insuficiente respecto a la media nacional
Según los manifestantes, esta combinación está provocando un deterioro progresivo que repercute directamente en la calidad asistencial.
En palabras del portavoz de SOS Sanidade Pública, Ramón Veras, la situación es clara: “si cae la atención primaria, cae todo el sistema sanitario”. Una afirmación que resume el temor creciente entre los profesionales.
Críticas directas a la Xunta: años sin soluciones estructurales
Uno de los focos principales de crítica durante la protesta fue la gestión de la Xunta de Galicia, a la que acusan de inacción prolongada.
Veras fue especialmente contundente al señalar que, desde 2009, año en que el actual gobierno autonómico asumió el poder, “la atención primaria no ha hecho más que decaer en picado”.
Además, denunció lo que considera una estrategia dilatoria por parte del Ejecutivo autonómico: la creación constante de grupos de trabajo que, según afirma, no se traducen en mejoras reales.
¿Falta de médicos o problema de gestión?
Uno de los argumentos habituales de la Administración es la escasez de profesionales sanitarios, especialmente médicos de atención primaria. Sin embargo, desde SOS Sanidade rechazan esta explicación como única causa.
“No es solo un problema de falta de médicos, sino de organización y funcionamiento del sistema”, subrayan. En este sentido, reclaman una reforma estructural profunda, que incluya tanto mejoras laborales como una planificación eficiente de recursos.
Atención primaria: el “último muro” frente a la privatización
Durante la concentración, los profesionales insistieron en el papel clave de la atención primaria como “último muro defensivo frente a la privatización de la sanidad pública”.
Esta afirmación introduce un componente político que eleva la controversia: el temor a que el deterioro progresivo del sistema público abra la puerta a modelos privados o mixtos.
Un problema que trasciende Galicia
Aunque las protestas se han producido en Galicia, la crisis de la atención primaria no es exclusiva de esta comunidad. En toda España se repiten diagnósticos similares: falta de inversión, precariedad laboral y saturación asistencial.
Sin embargo, los manifestantes insisten en que Galicia se sitúa por debajo de la media estatal en financiación, lo que agrava aún más la situación.
Consecuencias para los ciudadanos: listas de espera y atención deficiente
El impacto de esta crisis no se limita a los profesionales. Los ciudadanos ya sufren:
- Retrasos en citas médicas
- Menor tiempo por paciente
- Dificultad para acceder a médicos de referencia
Esto erosiona la confianza en el sistema público y alimenta el debate sobre su sostenibilidad a largo plazo.
Un sistema en la cuerda floja
La protesta en A Coruña es solo un síntoma de un problema mayor. La falta de soluciones concretas, unida al desgaste acumulado durante años, plantea una pregunta incómoda:
¿Estamos ante un abandono progresivo de la sanidad pública o ante la incapacidad estructural de gestionarla eficazmente?
El futuro de la atención primaria, y con ella el del sistema sanitario, parece depender de decisiones que siguen sin llegar.
