La crisis de ratas en Málaga vuelve a enfrentar al Ayuntamiento con la oposición después de que el equipo de gobierno relacionara el aumento de roedores con vecinos que presuntamente alimentan a estos animales en espacios públicos. Mientras el Consistorio asegura que la situación está “controlada”, crecen las críticas por la falta de limpieza, prevención y actuaciones contundentes en distintos barrios de la ciudad.
La polémica ha estallado este lunes durante la Comisión de Sostenibilidad Medioambiental del Ayuntamiento de Málaga. Allí, la concejala de Sostenibilidad Ambiental, Penélope Gómez, defendió la gestión municipal frente a las denuncias vecinales sobre la presencia de ratas en numerosos puntos de la capital.
Según explicó la edil, el Ayuntamiento mantiene un 91 % de ejecución de las actuaciones programadas contra plagas urbanas y las peticiones de intervención por roedores se habrían reducido un 50 % durante los últimos meses. Sin embargo, sus declaraciones generaron una fuerte controversia al señalar directamente a determinados ciudadanos.
“Hay gente que les da de comer a las ratas”, aseguró Gómez, afirmando que este tipo de conductas dificultan enormemente el control de la plaga por parte de los servicios municipales.
El Ayuntamiento apunta a vecinos en la crisis ratas Málaga
La también concejala Teresa Porras respaldó públicamente esta versión ofreciendo ejemplos concretos de personas alimentando roedores en parques públicos.
Según relató, incluso existirían grabaciones realizadas por la Policía Local donde puede observarse a una mujer llevando “dos cubos de pan mojado” a una zona verde mientras las ratas comienzan a acercarse alrededor de los bancos.
Pese a ello, el equipo de gobierno insistió en que se trataría de casos “aislados” y no de una conducta generalizada entre la población malagueña.
Las declaraciones no tardaron en provocar reacciones políticas inmediatas. Para la oposición, el Ayuntamiento intenta trasladar la responsabilidad del problema a ciudadanos concretos mientras evita asumir posibles deficiencias en los servicios de limpieza y control sanitario.
El PSOE exige un plan urgente contra las plagas
La viceportavoz socialista en el Ayuntamiento, María Begoña Medina, rechazó de plano las explicaciones ofrecidas por el gobierno municipal.
Según defendió el PSOE, la crisis ratas Málaga no responde únicamente a comportamientos puntuales de algunos vecinos, sino a un problema estructural relacionado con la falta de prevención, limpieza y control de residuos urbanos.
En la moción presentada durante la comisión, los socialistas alertaron de que la presencia de roedores y otras plagas continúa aumentando en numerosos barrios de la ciudad.
Entre las zonas señaladas destacan:
- Carretera de Cádiz
- Dos Hermanas
- Las Delicias
- Puerta Blanca
- Santa Paula
- El Torcal
- Pacífico
La oposición también denunció la proliferación de cucarachas y mosquitos en distintos espacios urbanos próximos a jardines, parques infantiles y contenedores.
La oposición denuncia falta de medios municipales
El grupo socialista reclamó la puesta en marcha de un plan extraordinario de choque contra las plagas urbanas y pidió reforzar los recursos destinados a limpieza viaria y desratización.
Entre las medidas propuestas figuraban:
- Un informe público sobre el cumplimiento del contrato de control de plagas.
- La creación de una mesa de trabajo con vecinos y técnicos.
- Un refuerzo inmediato de actuaciones en los barrios más afectados.
- Protocolos rápidos de actuación ante incidencias.
Sin embargo, varias de estas propuestas fueron rechazadas por el equipo de gobierno municipal.
Sí prosperaron otras medidas aprobadas por unanimidad, como intensificar los tratamientos preventivos contra mosquitos en zonas como el Guadalmedina y el Guadalhorce, reforzar la limpieza y elaborar un mapa público de incidencias.
Vecinos alertan del deterioro urbano en Málaga
La preocupación ciudadana por la presencia de ratas lleva meses creciendo en Málaga. En redes sociales y asociaciones vecinales se multiplican las denuncias sobre roedores en calles, parques infantiles y zonas cercanas a contenedores desbordados.
Muchos residentes consideran que el problema va más allá de comportamientos aislados y apuntan directamente a factores como:
- Acumulación de basura.
- Falta de desbroce.
- Alcantarillado deteriorado.
- Deficiente mantenimiento urbano.
- Retrasos en actuaciones preventivas.
La polémica llega además en un contexto donde Málaga afronta crecientes tensiones relacionadas con la limpieza urbana, el aumento de residuos y la presión poblacional derivada del turismo y el crecimiento urbanístico.
La crisis ratas Málaga aumenta el choque político
Este nuevo enfrentamiento evidencia el creciente desgaste político alrededor de la gestión municipal en Málaga. Mientras el Ayuntamiento insiste en que la situación está bajo control, la oposición acusa al gobierno local de minimizar un problema que afecta directamente a la salud pública y a la calidad de vida de miles de vecinos.
Las declaraciones culpando a ciudadanos de alimentar ratas han añadido además un componente social especialmente delicado a una crisis que amenaza con seguir creciendo en los próximos meses.
Porque la cuestión que ya circula entre muchos malagueños resulta inevitable: si el problema está realmente controlado, por qué continúan aumentando las denuncias vecinales en tantos barrios de la ciudad.
