El transporte metropolitano de A Coruña, el que más viajeros registra en Galicia según la Xunta, sufre graves problemas de saturación, falta de coordinación y escasas frecuencias, una situación que afecta cada día a miles de trabajadores y estudiantes del área coruñesa.
Autobuses llenos y trayectos interminables
El sistema de transporte metropolitano de A Coruña ha ganado usuarios en los últimos años, pero también ha dejado al descubierto importantes carencias estructurales. Ayuntamientos del área denuncian que muchos autobuses circulan completamente llenos en horas punta, obligando a los pasajeros a viajar de pie o incluso a quedarse en las paradas.
Desde el Concello de Sada, por ejemplo, explican que los buses que salen del municipio hacia la ciudad ya van prácticamente completos. Cuando llegan a localidades intermedias como Oleiros, numerosos viajeros no pueden sentarse o ni siquiera subir.
A esta saturación se suma el excesivo tiempo de viaje. En algunos trayectos del área metropolitana, los desplazamientos pueden superar la hora, algo que los ayuntamientos consideran “poco razonable” para la movilidad diaria de miles de ciudadanos.
Usuarios que se quedan en la parada
La situación también se repite en otros municipios del entorno coruñés. Desde Betanzos, su alcaldesa denuncia que el transporte por carretera con A Coruña y Ferrol sigue siendo uno de los grandes problemas de la comarca.
Según explica, durante las primeras horas del día los autobuses ya llegan llenos, lo que provoca que vecinos se queden esperando en las paradas sin poder subir. En algunos casos, los ciudadanos se ven obligados a recurrir a taxis o vehículos privados, encareciendo su desplazamiento diario.
A ello se añade la falta de información clara sobre horarios, una queja recurrente entre los usuarios del sistema.
Un sistema descoordinado entre operadores
Otro de los fallos señalados por los ayuntamientos es la escasa coordinación entre las distintas compañías de transporte.
El alcalde de Carral, José Luis Fernández Mouriño, denuncia que existen autobuses de diferentes empresas que circulan con apenas minutos de diferencia, lo que reduce las opciones reales para los usuarios.
Según explica, en algunos casos un autobús de Monbus pasa y diez minutos después lo hace otro de Alsa, en lugar de distribuir mejor las frecuencias a lo largo del tiempo.
Esta desorganización en los horarios termina provocando que largos periodos sin transporte se alternen con momentos en los que dos autobuses pasan casi seguidos.
El problema del transporte rural
El problema se agrava todavía más en las zonas rurales del área metropolitana. Algunos municipios denuncian que existen parroquias con apenas una conexión diaria o incluso jornadas sin servicio.
Desde Culleredo advierten de que la diferencia entre el núcleo urbano y el rural es enorme: mientras en las zonas más pobladas hay varias frecuencias, en determinadas parroquias el autobús prácticamente no llega.
El gobierno local critica que el transporte público no debería regirse únicamente por criterios de rentabilidad, recordando que se trata de un servicio público esencial.
Polígonos industriales mal conectados
Otro de los grandes retos es la movilidad hacia los principales polos industriales del área coruñesa.
La alcaldesa de Bergondo, Alejandra Pérez Máquez, recuerda que el corredor formado por los polígonos de Bergondo, Espíritu Santo y Cambre concentra una de las zonas empresariales más importantes del entorno, pero sigue teniendo problemas de conexión en transporte público.
Esto provoca que miles de trabajadores dependan del coche privado, incrementando el tráfico y dificultando la movilidad sostenible.
Propuestas: carriles bus y un consorcio metropolitano
Ante este escenario, operadores y ayuntamientos plantean varias soluciones. Entre ellas destacan:
- Refuerzo de frecuencias en horas punta
- Más conexiones con parroquias y polígonos industriales
- Mejor coordinación entre empresas de transporte
- Implantación de carriles bus para reducir tiempos de viaje
Empresas como Alsa también subrayan que la eficiencia del sistema mejoraría si se creasen infraestructuras específicas para el transporte público, como plataformas reservadas o carriles bus.
Además, varios municipios proponen la creación de un consorcio metropolitano de transporte que permita coordinar horarios, rutas y operadores, evitando el caos actual.
Un problema que afecta a miles de trabajadores
El transporte metropolitano de A Coruña se ha convertido en una pieza clave para la movilidad de toda la comarca, pero su crecimiento en usuarios no ha venido acompañado de mejoras suficientes en la red.
Mientras la demanda sigue aumentando, autobuses saturados, horarios confusos y conexiones insuficientes continúan marcando el día a día de miles de viajeros.
La gran incógnita ahora es si las administraciones serán capaces de coordinarse y modernizar el sistema, o si la comarca seguirá atrapada en un modelo de transporte público claramente insuficiente para su realidad metropolitana.
