La sequía en Málaga ha llegado oficialmente a su fin después de cinco años marcados por restricciones de agua, preocupación ciudadana y fuertes limitaciones para el sector agrícola. El Comité de Seguimiento de las Cuencas Mediterráneas, conocido como el comité de sequía, ha confirmado la vuelta a la normalidad en toda la provincia, incluida la comarca de la Axarquía, que fue una de las zonas más castigadas durante la crisis hídrica.
La decisión se adoptó en la reunión celebrada este 13 de marzo de 2026, en la que los técnicos constataron que todos los sistemas hídricos superan ya los umbrales establecidos en los Planes Especiales de Sequía. Esto implica que desaparecen las restricciones para el consumo de agua de la población, recuperándose así los niveles habituales de abastecimiento.
El cambio de escenario se debe principalmente a los episodios de lluvias intensas registrados durante los últimos meses, que han provocado una recuperación acelerada de los embalses malagueños. En estos momentos, las reservas de agua se sitúan por encima del 94,6 % de su capacidad, una cifra que coloca a la provincia en una de las mejores situaciones hídricas de los últimos años.
El embalse de La Viñuela simboliza la recuperación
Uno de los ejemplos más claros del fin de la sequía en Málaga es el embalse de La Viñuela, ubicado en la comarca de la Axarquía.
Durante los años más duros de la sequía, este pantano se convirtió en el símbolo de la crisis del agua en la provincia, llegando a registrar niveles mínimos históricos que obligaron a aplicar restricciones muy severas tanto para el consumo humano como para la agricultura.
Sin embargo, la situación ha cambiado radicalmente. Tras el paso de varias borrascas durante el invierno, La Viñuela se encuentra ahora alrededor del 89 % de su capacidad, un nivel que no se veía desde hace años y que permite devolver la normalidad al sistema hídrico de la zona.
El consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, confirmó la decisión adoptada por el comité.
“Hemos determinado la vuelta a la normalidad de todos los sistemas, incluido el de La Viñuela-Axarquía”, explicó tras la reunión.
Según los informes técnicos analizados, los indicadores de todos los sistemas de explotación superan los límites que marcan los planes de sequía, lo que permite recuperar los volúmenes de consumo recogidos en las concesiones de agua.
Más información sobre la gestión hídrica puede consultarse en el Ministerio para la Transición Ecológica
https://www.miteco.gob.es
La Junta pide prudencia pese al fin de la sequía
A pesar de la buena noticia que supone el fin de la sequía en Málaga, desde la Junta de Andalucía insisten en que no se debe caer en la complacencia.
El propio Fernández-Pacheco recordó que el clima mediterráneo está marcado por periodos cíclicos de lluvias y sequías, por lo que la actual situación favorable no garantiza estabilidad a largo plazo.
Las autoridades consideran fundamental mantener políticas de ahorro, modernizar infraestructuras hidráulicas y fomentar el uso responsable del agua, incluso en momentos de abundancia.
Expertos en gestión hídrica advierten además de que el cambio climático podría intensificar los periodos de sequía en el sur de Europa, lo que obliga a reforzar la planificación del agua.
Agricultores reclaman recuperar el riego
El final de la sequía en Málaga también abre un nuevo debate: la recuperación total del riego agrícola.
Las organizaciones agrarias esperan que la normalización del sistema permita volver a las dotaciones de agua previas a la crisis hídrica, especialmente en zonas agrícolas clave como el Valle del Guadalhorce.
La Asociación Provincial de Regantes de Málaga (Aprema), que agrupa a comunidades de regantes que gestionan unas 7 000 hectáreas de cultivo, pide que el consumo vuelva a los niveles habituales.
Según los agricultores, el límite debería situarse en torno a 40 hectómetros cúbicos, que es el máximo establecido en el plan hidrológico vigente. En años normales, el sector consumía aproximadamente 37 hectómetros cúbicos.
Desde la organización insisten en que el campo malagueño necesita estabilidad después de años marcados por restricciones.
“Vamos a seguir cuidando el agua, pero después de tantos años con limitaciones queremos recuperar la normalidad”, señalan desde Aprema.
Los regantes de la Axarquía piden más agua
En la comarca de la Axarquía, los agricultores también esperan que el nuevo escenario permita aumentar las dotaciones de riego procedentes del embalse de La Viñuela.
Durante los momentos más críticos de la sequía no recibieron agua del pantano, y cuando la situación comenzó a mejorar solo se autorizó una dotación mínima de 2 000 metros cúbicos por hectárea.
Actualmente disponen de 12 hectómetros cúbicos, pero los regantes consideran que lo razonable sería elevar esa cifra al menos hasta 18 hectómetros cúbicos, e incluso acercarse a los 20 hectómetros cúbicos.
El presidente de la Junta Central de Usuarios de la Axarquía, José Carlos Gil, sostiene que este incremento permitiría reactivar la producción agrícola sin comprometer las reservas del embalse.
Las lluvias triplican los registros habituales
El giro en la sequía en Málaga se explica en gran parte por el comportamiento meteorológico de los últimos meses.
Solo durante febrero de 2026, la provincia registró tres veces más precipitaciones de lo habitual, lo que provocó una recuperación muy rápida de los embalses.
Las sucesivas borrascas que atravesaron Andalucía durante el invierno han llenado sistemas clave como el Guadalhorce y La Viñuela, generando un escenario que hace apenas un año parecía improbable.
El final de la sequía supone un respiro para ciudadanos, agricultores y administraciones, aunque también deja una reflexión sobre la mesa:
si Málaga ha sufrido cinco años de escasez de agua, la gran cuestión es si las administraciones aprovecharán este momento para prepararse para la próxima sequía.
